
Por Nuria Cordón
2 de marzo de 2026La enfermería está consolidando su presencia en los espacios de decisión del sistema sanitario español, aunque todavía existe margen de mejora en el reconocimiento de su capacidad de liderazgo. Así lo defiende Jesús Sanz Villorejo, presidente de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), quien asegura que la evolución académica y profesional del colectivo ha permitido que cada vez más enfermeras accedan a puestos de responsabilidad estratégica.
Según explica, el paso de la diplomatura al grado, el desarrollo de especialidades a través de la vía EIR, la expansión de másteres universitarios y el aumento del número de enfermeras doctoras han generado una mayor masa crítica de conocimiento y competencias. “Hace unos años era impensable que hubiese enfermeras gerentes de hospitales, directoras generales o consejeras”, señala, destacando que esta tendencia seguirá creciendo.
No obstante, Sanz reconoce que aún persisten reticencias en algunos ámbitos. Mientras en determinadas comunidades autónomas las enfermeras lideran centros de salud o ocupan cargos directivos con normalidad, en otros casos siguen existiendo resistencias corporativas pese a que, afirma, cuentan con las competencias necesarias para asumir esas funciones.
En relación con el nuevo Estatuto Marco, ANDE valora positivamente la reclasificación profesional de las enfermeras, que las sitúa en el mimsmo nivel del resto de graduados. Para Sanz, mantener fuera del nivel A1 a profesionales con titulación de grado carecía de sentido tras la reforma educativa. “Si las titulaciones son de grado, las repercusiones administrativas deben corresponderse con esa realidad”, sostiene.
Sobre las demandas del colectivo médico y la huelga convocada, defiende el derecho a la protesta, aunque advierte del impacto que puede tener sobre pacientes y organizaciones sanitarias. En su opinión, el conflicto obligará a ambas partes a negociar y alcanzar puntos de encuentro.
Otro de los asuntos abordados fue la suspensión cautelar de una guía relacionada con la indicación y uso de medicamentos por parte de enfermería, a petición de la Organización Médica Colegial, y aludiendo a temas de seguridad del paciente. Sanz considera que el debate responde más a planteamientos corporativos que a problemas de seguridad clínica y recuerda que la prescripción enfermera está implantada desde hace décadas en numerosos países.
A su juicio, estas herramientas buscan reforzar el trabajo multidisciplinar y reflejan prácticas asistenciales ya consolidadas, siempre dentro del ámbito competencial de la profesión.
El presidente de ANDE advierte además de la falta de enfermeras en el sistema sanitario. Aunque el número de graduadas ha aumentado en los últimos años, la incorporación al mercado laboral requiere cuatro años de formación y no cubre las necesidades derivadas de jubilaciones, vacaciones o bajas.
A ello se suma una ratio inferior a la europea. “En España podemos estar cerca de una enfermera por cada 15 pacientes, cuando la media europea ronda las ocho”, explica. Para revertir esta situación, considera necesario tanto formar más profesionales como mejorar las condiciones laborales para evitar la salida al extranjero, vinculada en muchos casos a la precariedad y a mejores salarios fuera del país.
Sanz sitúa el debate de los recursos humanos dentro de un problema más amplio de financiación sanitaria. A su juicio, se trata fundamentalmente de una cuestión política y de prioridades presupuestarias. “Cuando ha hecho falta dinero para otros ámbitos, ha aparecido; por tanto, es una cuestión de voluntad política”, afirma.
Aunque reconoce la presión creciente sobre el sistema por el envejecimiento y la cronicidad, considera que aún existe margen para aumentar la inversión sanitaria y mejorar la planificación estratégica.
El presidente de ANDE se muestra optimista respecto al desarrollo de la Estrategia Nacional de Cuidados, que aspira a vertebrar el sistema sanitario otorgando mayor protagonismo a los cuidados dentro del proceso asistencial.
En paralelo, defiende que la humanización sanitaria pasa por integrar al paciente como parte activa del proceso y no solo como receptor de atención. La enfermería, añade, tiene un papel relevante por su continuidad asistencial, aunque subraya que la responsabilidad corresponde a todos los profesionales.
De cara a este año, la organización centrará su actividad en reforzar el liderazgo enfermero, impulsar la investigación en cuidados y avanzar en la integración de tecnología, humanización y gestión sanitaria. Entre sus iniciativas destaca el proyecto Nursing Research Challenge, orientado a fortalecer la investigación enfermera, así como el impulso de alianzas con otras organizaciones del ámbito sanitario para profesionalizar la dirección sanitaria.