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Síndrome Genitourinario de la Menopausia: qué es y cómo tratarlo

Esta patología comprende los “síntomas vaginales, vulvares y urinarios” que tienen lugar en la mujer durante el proceso de la menopausia

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Síndrome Genitourinario de la Menopausia: qué es y cómo tratarlo
@freepik

Por Aurora Molina

13 de marzo de 2024

Con el paso de los años, la llegada de la menopausia en la mujer es algo inevitable. Se trata del momento que marca el final de los ciclos menstruales y se diagnostica después de doce meses sin tener un período menstrual, algo que suele ocurrir entre los 40 y 50 años.  

El simple hecho de que la mujer ya no menstrue origina múltiples transformaciones en el organismo. “El déficit de estrógenos provoca un adelgazamiento de la mucosa vaginal y la piel vulvar. La mayoría de las pacientes refieren una disminución significativa del flujo vaginal, junto a dificultades en las relaciones sexuales, sensación de escozor y prurito”, explica la doctora María Lapresta, ginecóloga del Hospital Quirónsalud Zaragoza. A estos síntomas se le añade la aparición “frecuente de la clínica urinaria con sensación de urgencia miccional”.  

Todos estos efectos tienen un nombre: Síndrome Genitourinario de la Menopausia (SGUM), un concepto “amplio que recoge los síntomas vaginales, vulvares y urinarios”, añade la doctora Lapresta.  

La detección del SGUM se produce mayoritariamente durante “la exploración física” que los ginecólogos llevan a cabo en consulta. “Sin embargo, muchos síntomas como el dolor y la dispareunia son subjetivos y cada paciente puede padecerlos con diferente intensidad”, señala la doctora del Hospital Quirónsalud Zaragoza. Por esta razón, Lapresta insiste en que “es especialmente importante establecer una comunicación fluida que estreche el vínculo médico-paciente”, con el objetivo de que “la mujer pueda verbalizar y transmitir todas sus inquietudes sobre el periodo de la menopausia y todos los síntomas que presenta”. 

Tratamiento con láser fraccionado de CO2 

Una de las formas de abordar esta patología es la tecnología láser, que consiste en la aplicación de luz a través de un sistema que la convierte en energía y que, por lo tanto, puede realizar una acción sobre el tejido que se aplique. En este sentido, según la potencia, la intensidad y el sistema a través del que se aplique, se conseguirán unos resultados u otros.  

Existen varios tipos de láser. El láser CO2 fraccionado de última generación, explica la doctora Lapresta, “ha demostrado su eficacia en el tratamiento de la atrofia vulvovaginal” y, además, “constituye una excelente opción terapéutica”. De esta manera, “la energía láser depositada en la pared vaginal calienta el tejido sin dañarlo, estimulando la remodelación del colágeno y favoreciendo la síntesis de nuevas fibras que fortalecerán la mucosa y la fascia endopélvica”.  

Este tratamiento se realiza en consulta y habitualmente “se utiliza anestesia local tópica”. El procedimiento, si es “aplicado por profesionales médicos cualificados, es seguro y muy bien tolerado”, apunta la doctora Lapresta. “En ocasiones la paciente percibe en los días siguientes un leve escozor y puede aparecer un flujo sanguinolento”, pero lo normal es que “tras acabar el tratamiento la paciente pueda incorporarse a su vida habitual con normalidad”. 

Además, el láser permite tratar la atrofia vulvovaginal, la incontinencia urinaria leve-moderada y la dispareunia. De hecho, según la doctora Lapresta, “la atrofia vaginal es la indicación más frecuente del láser en ginecología”, aunque otras patologías pueden beneficiarse de su uso. En otras patologías como el liquen vulvar y las relacionadas con el Virus del Papiloma Humano también ha demostrado eficacia y seguridad. Asimismo, este tratamiento “también puede utilizarse para procedimientos de cirugía íntima y para la exéresis de tumores benignos del área genital”.  

En el caso de la dispareunia y la incontinencia de orina, la doctora indica que “es indispensable una valoración individualizada de las pacientes para determinar la causa y establecer si el láser constituye o no una alternativa terapéutica”. En este sentido, con el objetivo de “ofrecer a cada paciente los tratamientos óptimos y con mayor garantía de éxito”, el Hospital Quirónsalud Zaragoza cuenta con una Unidad de Menopausia y Ginecología Regenerativa “que trabaja en estrecha colaboración con otros profesionales, fundamentalmente fisioterapeutas, rehabilitadores y psicólogos”, concluye.  

 

Dra. Lapresta.



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