logo_medicina
Síguenos

Rotura de las fibras nerviosas: así se regeneran

Las causas más comunes de rotura de las fibras nerviosas son lesiones de origen traumático, atrapamientos locales o enfermedades de origen vascular o inflamatorio

Compartir
Rotura de las fibras nerviosas: así se regeneran
@freepik

Por Julia Porras

14 de febrero de 2024

Las causas más frecuentes de la rotura de las fibras nerviosas, algo poco habitual según los expertos, son básicamente tres: las lesiones de origen traumático, en las que con la fractura de los huesos o los golpes bruscos se pueden producir compresiones de las fibras e incluso rotura; los atrapamientos locales en los lugares anatómicos de paso más apurados, y las lesiones secundarias a enfermedades propias del organismo, de origen vascular o de origen inflamatorio, que producen lesión sobre los propios nervios y terminan produciendo afectación de esas fibras por infartos, por inflamaciones locales o por cualquier otro tipo de proceso.

La mayoría de los nervios tienen dos tipos de componentes, por un lado, las fibras sensitivas, y por otro, las motoras. La lesión de las primeras provoca alteración de la sensibilidad y su recuperación va a depender de la proporción de fibras sensitivas realmente lesionadas y no solo comprimidas. “Esta última parte se recupera bien y de manera relativamente brusca cuando cesa el fenómeno que origina la compresión, bien la inflamación por la lesión o el atrapamiento local. La recuperación del componente de fibras seccionadas es mucho más complejo y prolongado, pues depende de fenómenos como la invasión del campo cutáneo por otras fibras sanas próximas, así como de una reorganización del control cortical cerebral”, explica el doctor José Luis Fernández Plaza, neurofisiólogo del Hospital Quirónsalud Sur, en Alcorcón, Madrid.

En cuanto a la parte motora, esta tiene una gran capacidad intrínseca de crecimiento. Inicialmente, como en el componente sensitivo, se produce una liberación de la parte comprimida y esto da lugar a un efecto de recuperación relativamente rápido, pasando de un déficit motor a una recuperación casi repentina de cierta movilidad. Posteriormente, si ha habido fibras motoras realmente lesionadas, éstas tienen que crecer por dos procedimientos. Un crecimiento local a costa de las de las fibras no lesionadas en la proximidad del músculo. Este es un proceso que puede llevar algunos meses. Pero, si la lesión ha sido mucho más severa, tendrá que establecerse un crecimiento también a una cierta distancia del músculo, desde el punto de vista de la lesión, a partir de las propias fibras lesionadas. Este es un crecimiento aún más lento y puede llevar muchos más meses, incluso algún año, en función del grado de lesión. Así, en función de la proporción de fibras motoras totales lesionadas, los tiempos de recuperación se pueden presentar en varias etapas de distinta velocidad. Una relativamente rápida, llamada neuroapraxia, que refleja el simple bloqueo de la trasmisión, otra intermedia y otra lenta que se produce mucho más a largo plazo y depende en gran medida de la distancia del punto de lesión a los músculos.

¿Por qué crecen las fibras motoras?

“El crecimiento de las fibras motoras es un proceso natural que surge como consecuencia de que la lesión en realidad solo se produce en una parte de una célula, es decir en un componente de la misma, que llamamos axón y que constituye los nervios. Por lo tanto, no se produce la muerte de las neuronas que son células que no viven en los nervios y cuando se produce la lesión de las fibras motoras, esta puede volver a crecer, como parte de la neurona”, explica el doctor Fernández.

Por tanto, se puede afirmar que un nervio se puede recuperar del todo tras una lesión ya que, “solo se rompe un componente parcial de las células, por lo que tienen la capacidad de volver a crecer. Sin embargo, la regeneración se produce con mucha más facilidad en el componente motor de las neuronas, que son la parte de los nervios que llevan la información para transmitir la fuerza a los músculos, que en la de las fibras de naturaleza sensitiva. Este último componente las fibras sensitivas envían información hacia el cerebro y su lesión, como hemos explicado, tiene peor capacidad de recuperación”, concluye el neurofisiólogo del Hospital Quirónsalud Sur.

 



Te puede interesar
primer-paciente-rinon-cerdo-alta
El primer paciente trasplantado con un riñón de cerdo recibe el alta
madrid-quitara-mascarillas-obligatorias
Madrid levantará el uso obligatorio de la mascarilla
bostezo-contagiar-neuronas-espejo
¿Por qué se contagian los bostezos?