
Por Santiago Melo
10 de agosto de 2026La República Democrática del Congo afronta una rápida expansión del ébola desde que el actual brote fue declarado a mediados de mayo. Según el último balance de las autoridades congoleñas, se han confirmado 4.209 casos y 1.916 fallecimientos, con una tasa de letalidad del 45,5%.
La epidemia está causada por la variante Bundibugyo, mucho menos frecuente que la variante Zaire y para la que actualmente no existe ninguna vacuna autorizada ni un tratamiento específico. Ante esta situación, el grupo asesor técnico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado priorizar la vacuna Ervebo en ensayos clínicos para comprobar si puede ayudar a contener los contagios.
Ervebo, desarrollada por la farmacéutica estadounidense Merck, está actualmente autorizada frente al ébola Zaire, responsable de buena parte de los grandes brotes registrados durante las últimas décadas. Sin embargo, los estudios realizados en animales indican que también podría proporcionar cierto grado de protección frente a Bundibugyo.
Los expertos han observado que los anticuerpos generados contra esta variante son más débiles que los obtenidos frente al ébola Zaire, aunque “parecen tener cierto efecto neutralizante”. Tras analizar la seguridad, eficacia y disponibilidad del preparado, el grupo asesor considera que existen condiciones para probarlo entre los contactos de las personas contagiadas mediante ensayos aleatorizados.
La recomendación supone un cambio respecto a las evaluaciones anteriores. El grupo asesor, creado después de que la OMS declarara la emergencia internacional por el brote el 16 de mayo, había considerado hasta ahora que eran necesarios más estudios antes de probar Ervebo directamente en el contexto de la epidemia.
El brote afecta actualmente a cinco provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Alto Uélé y Tshopo. Ituri continúa siendo el principal epicentro y concentra el 86,5% de los casos acumulados. En total, la transmisión alcanza ya 53 zonas sanitarias del país.
La situación preocupa especialmente por la velocidad de propagación. El pasado 31 de julio, la epidemia se convirtió en el segundo brote de ébola con más contagios registrado en la historia y superó en número de casos al episodio que afectó al este de la RDC entre 2018 y 2020, que dejó 3.481 casos y 2.299 fallecidos.
Aun así, el actual brote todavía se encuentra lejos de la mayor epidemia de ébola registrada hasta ahora. Aquella crisis, que afectó principalmente a África Occidental entre 2014 y 2016, dejó alrededor de 11.000 fallecidos y 28.000 contagios.
La respuesta sanitaria se ve además dificultada por la violencia de grupos armados en Ituri, que ha provocado desplazamientos de población y complica las labores de seguimiento y contención. Actualmente, 595 pacientes permanecen aislados u hospitalizados, mientras que 828 personas se han recuperado y la tasa de rastreo de contactos alcanza el 83,4%.
La OMS ha advertido de que la transmisión continúa siendo sostenida y de que siguen aumentando tanto los contagios como los fallecimientos. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reclamado intensificar de forma “urgente” y “masiva” la respuesta sanitaria para intentar controlar la que ya es la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la República Democrática del Congo.