
Por Gonzalo de Esteban
6 de noviembre de 2026Tener migraña crónica no es sufrir un simple dolor de cabeza de vez en cuando ni algo que se pase con descansar un rato. Es una patología neurológica seria que afecta a cuatro millones de personas en España y a 1.300 millones en todo el mundo. Sin embargo, quienes la sufren a diario tropiezan casi siempre con la misma barrera, la falta de empatía y la incomprensión. Según el informe “La migraña crónica en España: la enfermedad invisible", realizado sobre 850 pacientes (el 80% mujeres), el 80,8% siente que la gente le quita importancia a su problema y un 84,7% lamenta que se siga confundiendo con una cefalea cualquiera.
El director médico de Lundbeck Iberia, Lluís Pujadas, explica que esta falta de información hace que no se vea el enorme sufrimiento que hay detrás. La enfermedad patas arriba la vida de dos de cada tres afectados: a más del 53% le cuesta hacer sus tareas diarias más sencillas, casi a la mitad le pasa factura a su salud mental y a su estado de ánimo, al 47% le perjudica en el trabajo o los estudios y a más del 41% le quita el sueño. En el ámbito laboral, los datos son rotundos: un 15,4% ha tenido que coger una baja médica y un 13,5% ha tenido que dejar de trabajar de forma temporal o definitiva.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que un ataque de migraña puede ser tan incapacitante como la ceguera o la tetraplejia. El neurólogo Jaime Rodríguez, de la Fundación Jiménez Díaz, aclara además que arrastra un estigma histórico muy injusto que relacionaba estos dolores con "crisis histéricas" o cosas de mujeres, cuando en realidad se trata de una enfermedad neurológica muy grave. Esa incomprensión hace que muchos pacientes prefieran callarse y disimular. La enfermera María Antonia Mira y Eva María Ortega, de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE), recuerdan que más de la mitad de los enfermos intenta disimular y convencerse de que "puede con todo" por miedo al rechazo en su trabajo.
El 84,6% de los encuestados asegura haber encontrado trabas para recibir una atención adecuada. Un 32,6% tardó más de un año en conseguir un diagnóstico desde que empezaron sus primeros síntomas, y un 35,8% tuvo que esperar otro año más para que le recetasen un tratamiento preventivo. Ante las largas listas de espera para ver al especialista, una de cada tres personas ha tenido que pagarse la sanidad privada y un 14% reconoce que querría ir pero no se lo puede permitir.
Para cambiar esta realidad, los médicos insisten en que "el tiempo es oro" y hay que actuar igual de rápido que ante un ictus. El doctor Jaime Rodríguez pide formar mejor a los médicos de familia de Atención Primaria para que puedan diagnosticar la migraña a tiempo y recetar las terapias más modernas sin hacer esperar meses al paciente.
Desde la asociación de pacientes AEMICE, Eva María Ortega reclama un Plan Nacional de Migraña acordado entre el Gobierno y las comunidades autónomas. Su objetivo es claro: reforzar los equipos de neurología y enfermería, garantizar que todo el mundo pueda acceder a las medicinas avanzadas y educar a la sociedad para que las personas con migraña dejen de sentirse invisibles y puedan vivir sin tener que justificar constantemente su dolor.