
Por Medicina Responsable
18 de septiembre de 2026Naia Llabrés quería contar su historia con sus propias palabras. "Sé que tengo mucho que contar y quería expresarme y explicar toda mi historia bien", explicaba la joven menorquina en la entrevista que grabó para Roca Project antes de morir. Naia padecía un osteosarcoma en la cabeza con metástasis pulmonar y, cuando se sentó frente a Carlos Roca, se encontraba ya en cuidados paliativos.
Durante la conversación repasó el diagnóstico, los tratamientos y algunos de los momentos más difíciles de la enfermedad. "Dos lagrimitas y para adelante. Te juro que saqué una fuerza que yo no sabía que tenía dentro de mí", recordaba. El cáncer también había cambiado su manera de mirar aquello que antes parecía cotidiano: "Yo creo que muchas personas, yo incluida en el pasado, tenemos muy normalizada la salud y es un regalazo". Y reconocía: "No te das cuenta de las ganas de vivir que tienes hasta que no te pasa algo así".
A pesar de la enfermedad, Naia no quería que esta acabara definiéndola. "Yo quiero estar normal y que la gente me vea normal como Naia, como quien soy". También tenía claro cómo quería sentirse acompañada: "No se trata de decir 'vamos, tú puedes', sino de simplemente acompañar".
Su familia, siempre presente
Uno de los momentos más personales llegó al hablar de sus hermanos: "Son las personas que más quiero en el mundo y, en cierta manera, agradezco que me haya tocado a mí y no a ellos o a cualquier otro miembro de mi familia, porque eso sí que no lo hubiera soportado".
También tuvo palabras para quienes estuvieron a su lado durante la enfermedad, desde los profesionales que la atendieron hasta familiares y amigos: "No hay suficiente dinero en este mundo para pagarles a esas personas".
Una entrevista para después de su muerte
Naia quiso que su testimonio se conociera, pero también decidió cuándo. No quería que la entrevista se publicara inmediatamente después de su muerte porque sabía que su familia necesitaría tiempo. "Mi voluntad sería que fuera publicado cuando mi familia estuviera preparada", explicó.
En Roca Project dejó además algunas de las reflexiones que la enfermedad había cambiado en ella: "Nada es tan importante. Nosotros tenemos que saber darle la importancia que merecen a cada cosa". "A veces lo más importante es lo más simple". Y una invitación a no posponer la vida: "Si quieres algo, hazlo. No te lo pienses tantas veces. La vida es muy corta y no hay que quedarse con las ganas de nada".
Naia murió el 18 de julio de 2026, con 16 años. Su entrevista quedó entonces a la espera del momento que ella había pedido. Y para sus hermanos dejó un último mensaje: "Quiero que me sientan, que estoy ahí cada paso que den".