
Por Santiago Melo
7 de septiembre de 2026La historia de Nicolás, un niño de San Pedro Alcántara (Málaga), ha vuelto a ganar visibilidad después de que los futbolistas del Real Madrid Dean Huijsen y Brahim Díaz compartieran en sus redes sociales mensajes de apoyo y animaran a colaborar con la campaña impulsada por su familia.
Nicolás llevaba una vida normal hasta que, tras meses de cefaleas recurrentes y múltiples consultas médicas, el 21 de octubre de 2024 acudió a urgencias por fuertes vómitos, mareos y dolor de cabeza. Un TAC reveló entonces un tumor cerebral de grandes dimensiones que requería una intervención urgente.
El diagnóstico fue meduloblastoma, un tumor cerebral agresivo. El 1 de noviembre fue operado y después permaneció 58 días ingresado en la UCI. Su padre, Damián, recuerda que fueron semanas de enorme incertidumbre y que hubo momentos en los que los médicos no sabían si lograría salir adelante.
Pese a las graves secuelas iniciales, Nicolás empezó poco a poco a reaccionar. Tras una traqueotomía, comenzó a comunicarse de pequeñas maneras, a comer y a mostrar avances. Con el tiempo, el tumor entró en remisión completa, lo que supuso un importante alivio para la familia.
Sin embargo, en mayo de 2025 llegó un nuevo golpe. Como consecuencia de la radioterapia, el pequeño desarrolló una grave necrosis en el tronco encefálico. Según explica su padre, el daño provocó una pérdida casi total de la movilidad voluntaria del cuello hacia abajo y también de la capacidad para hablar.
“Mi hijo entró andando al hospital y salió sin movilidad. Ahora mismo del cuello para abajo prácticamente no tiene movimiento voluntario”, relata Damián. Actualmente, Nicolás no tiene control postural, no puede hablar y depende de sus padres para todas las actividades del día a día, aunque permanece consciente de lo que ocurre a su alrededor.
Ante esta situación, sus padres, Damián y Julieta, pusieron en marcha la Asociación Nicolás Corazón Fuerte con el objetivo de recaudar fondos para cubrir tratamientos neurológicos, rehabilitación intensiva, asistencia especializada y otras necesidades derivadas de su situación. Uno de los principales retos es mantener las terapias que necesita para intentar recuperar capacidades y mejorar su calidad de vida.
Durante el otoño de 2025, el pequeño se sometió a un programa intensivo de rehabilitación en Barcelona, con hasta 11 terapias semanales. Para sus padres, cualquier pequeño avance supone una victoria en un proceso que continúa siendo largo y exigente.
El apoyo de figuras conocidas ha ayudado a que la campaña llegue a más personas. En los últimos días, Huijsen y Brahim Díaz se han sumado a esa difusión con vídeos en sus redes sociales en los que muestran su apoyo a Nicolás e invitan a colaborar con la asociación.
La familia ha agradecido estos mensajes porque permiten volver a poner el foco en una iniciativa que depende en gran medida de la solidaridad para mantener los cuidados, tratamientos y recursos que Nicolás necesita en su recuperación.