
Por Medicina Responsable
16 de octubre de 2026Isabel Allende ha sido reconocida con el Premio Planeta 2026 por La hora antes del alba, una novela que recupera el universo de La casa de los espíritus. El galardón, entregado el 15 de octubre en Barcelona, vuelve a situar en el foco a la escritora chilena, que en 1994 publicó Paula, una obra autobiográfica en la que relató la enfermedad y muerte de su hija y el impacto que aquella experiencia tuvo en su vida.
Paula, nacida en 1963, vivía en Madrid cuando, en diciembre de 1991, sufrió una grave crisis de porfiria y entró en coma. La joven permaneció hospitalizada durante meses. En sus reflexiones autobiográficas, Allende ha denunciado que una negligencia durante su atención en cuidados intensivos le provocó graves daños cerebrales. Posteriormente, Paula fue trasladada al domicilio familiar de California, donde falleció el 6 de diciembre de 1992, a los 29 años.
La porfiria es un grupo de enfermedades metabólicas poco frecuentes que alteran la producción del grupo hemo, un componente esencial de la hemoglobina, encargada de transportar oxígeno en la sangre. Existen diferentes tipos de porfiria, algunos de los cuales afectan principalmente a la piel y otros al sistema nervioso.
Las formas agudas pueden provocar dolor abdominal intenso, vómitos, alteraciones neurológicas, debilidad muscular e incluso parálisis. En los casos más graves pueden aparecer complicaciones potencialmente mortales, como insuficiencia respiratoria o coma. Su diagnóstico puede resultar difícil debido a la similitud de sus síntomas con los de otras enfermedades.
Durante la hospitalización de su hija, Allende comenzó a escribir la historia de su familia para Paula, que permanecía inconsciente. Aquellos textos dieron origen al libro que lleva su nombre, publicado en 1994, en el que reconstruye sus recuerdos familiares y narra la experiencia de la enfermedad y la pérdida.
La propia escritora ha explicado cómo la enfermedad y la muerte de Paula afectaron a su relación con la literatura. En una entrevista publicada en su página oficial, recordó que escribir el libro dedicado a su hija fue una experiencia dolorosa, durante la cual su asistente llegó a encontrarla llorando frente al manuscrito. Pese a ello, Allende aseguró que aquel proceso la ayudó a afrontar la pérdida: "Escribir fue mi forma de llevar luto". También explicó que escribir Paula le permitió preservar el recuerdo de su hija y mantener viva su memoria a través de los lectores.
El impacto se prolongó más allá de aquella obra. Según ha relatado, después de terminar Paula pasó casi tres años sin poder escribir ficción y llegó a pensar que había perdido su capacidad para contar historias. Para retomar la escritura, decidió abordar un tema alejado del dolor y comenzó a investigar sobre gastronomía y erotismo. De aquel trabajo nació Afrodita (1997), una obra con la que, según su propio testimonio, comenzó a recuperar el interés por la vida. Posteriormente, regresó a la novela con Hija de la fortuna (1999).
Allende también ha contado que Paula es el libro por el que más cartas ha recibido de sus lectores, entre ellos profesionales sanitarios y madres que habían perdido a sus hijos. La memoria de Paula continúa presente en su trayectoria: en 1996 creó la Fundación Isabel Allende en honor a su hija, dedicada a apoyar iniciativas en favor de los derechos de mujeres y niñas.