
Por Medicina Responsable
21 de octubre de 2026En 2021, Christina Applegate recibió un diagnóstico de esclerosis múltiple tras someterse a distintas pruebas médicas por los síntomas neurológicos que padecía. Las resonancias magnéticas mostraron lesiones cerebrales y también le realizaron una punción lumbar. Durante los cinco años siguientes, la actriz estadounidense, conocida por La cosa más dulce, Malas madres y Dead to Me, convivió con importantes limitaciones físicas y dio visibilidad a esta enfermedad.
Ahora, a sus 54 años, ha revelado que aquel diagnóstico era erróneo. Lo ha contado entre lágrimas en MeSsy, el pódcast que presenta junto a Jamie-Lynn Sigler, también diagnosticada de esclerosis múltiple. "Enhorabuena, no tienes esclerosis múltiple", le comunicó una médica. Sin embargo, Applegate no recibió la noticia con alegría: "No estaba nada contenta. Todos los demás estaban muy felices".
Según explicó la intérprete y recoge CBS News, las dudas surgieron hace unos años, cuando una médica decidió suspender un tratamiento por infusión para observar la evolución de sus linfocitos B, células del sistema inmunitario. Sus niveles no aumentaron ni disminuyeron como se esperaba, lo que llevó a revisar el diagnóstico. Posteriormente, los especialistas también examinaron las características de sus lesiones cerebrales mediante resonancia magnética.
La rectificación no ha cambiado su estado de salud. "Lo he perdido todo. He perdido mi trabajo", confesó al recordar cómo sus problemas físicos interrumpieron su carrera. Applegate aseguró haber atravesado una profunda depresión y explicó que sigue necesitando una silla de ruedas para acudir a sus consultas: "No puedo caminar desde el coche hasta la sala". Incluso afirmó que algunos síntomas han empeorado.
La actriz también reconoció sentirse culpable por haber podido decepcionar a las personas con esclerosis múltiple, después de convertirse en una de las figuras públicas que más visibilidad han dado a la enfermedad. Durante años, aquel diagnóstico le había permitido encontrar una explicación a su sufrimiento. Ahora, asegura sentirse nuevamente perdida.
La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central cuyo diagnóstico requiere combinar síntomas, exploraciones neurológicas y pruebas complementarias. La neuróloga Marwa Kaisey, del Cedars-Sinai Medical Center, explicó en el pódcast que no existe una única prueba que permita confirmarla y que otras enfermedades pueden presentar manifestaciones similares.
Un estudio publicado en 2019 identificó diagnósticos erróneos en el 17-19 % de los pacientes remitidos con esclerosis múltiple a dos centros especializados estadounidenses, una proporción que no puede extrapolarse a todos los pacientes.
Mientras sus médicos investigan el origen de sus síntomas, Applegate vuelve a encontrarse sin respuestas. La desaparición del diagnóstico no ha supuesto la desaparición de la enfermedad que sigue condicionando su vida.