
Por Clara Arrabal
20 de octubre de 2026La sanidad ceutí registra tres casos de difteria en una semana, uno de ellos en un hombre de la ciudad autónoma que no ha tenido contacto con los migrantes que cruzaron la frontera durante los días 30 y 31 de julio. Así, este contagio se convierte en el primero en población local.
"En España, el último caso mediático se dio en Olot, en un niño, en el año 2015, hace una década. Desde entonces, hemos tenido alguno más repartido por todo el territorio, pero nada comparado con esto. Estamos hablando de tres casos en una semana de una enfermedad que estaba casi erradicada", explica Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, a Medicina Responsable.
Concretamente, el primer caso se ha confirmado durante esta semana a una mujer migrante que residía en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). El segundo contagio se ha detectado en un menor de 16 años no acompañado que vive en un centro de acogida de la ciudad gestionado por una ONG que trabaja sobre el terreno.
"El tercer caso, el que más nos preocupa, es de un hombre ceutí", confirma el doctor. Este se trata de una infección cutánea que ha sido diagnosticada después de que su médico se diera cuenta de que tenía una úlcera que no curaba bien. Fue entonces cuando solicitó un cultivo de laboratorio y delató que se trataba de difteria.
"También hemos tenido brotes de sarna, tuberculosis, varicela, viruela del mono... Pero lo que más nos ha llamado la atención es la difteria porque es una enfermedad prácticamente erradicada en España, y han aparecido tres casos en una semana. Epidemiológicamente, eso no es normal”, alerta Roviralta, poniendo énfasis en que el último residente autóctono con esta enfermedad que se registró en España fue el pasado año 2021.
Tras la confirmación del positivo, Sanidad debe identificar a las personas que hayan tenido contacto estrecho con el paciente para valorar la necesidad de profilaxis y seguimiento. Los contactos pueden recibir tratamiento antibiótico preventivo durante seis días.
Además, en la tarde de este domingo, desde el servicio de Medicina Preventiva del HUCE se difundió una nota informativa entre el personal sanitario en la que se les instaba a extremar las medidas de prevención frente a la exposición a agentes biológicos. Han recordado a los trabajadores del INGESA que es obligatorio el uso de material de protección en todo momento.
Mientras tanto, el colectivo médico de la ciudad de Ceuta sigue reivindicando más recursos para el territorio y recuerda que "desde el primer día advirtieron que iban a convertirse en una bomba de relojería epidémica".
Además, de cara al futuro, advierten que la llegada del frío y las lluvias podría complicar más la situación, ya que la población migrante sin filiar podría empeorar sus condiciones de salubridad. "Seguirán hacinados en coches patera, áticos o incluso en el monte", advierte. "Y los que están en las carpas también corren peligro. En cuanto uno pille un resfriado o una infección respiratoria, lo harán todos los demás", añade.
Por ello, siguen insistiendo en que Ceuta no reúne las condiciones sanitarias necesarias para hacer frente a esta crisis y reclama al Gobierno un hospital de campaña para garantizar los circuitos diferenciados.