
Por Santiago Melo
10 de septiembre de 2026Un análisis internacional ha puesto el foco en una posible relación entre la infección por Helicobacter pylori y el cáncer colorrectal. La investigación, publicada en eGastroenterology, reúne datos de 43 estudios que, en conjunto, incluyen a casi 49 millones de personas.
En España, alrededor del 40% de la población presenta infección por H. pylori, según datos de la Fundación Española de Aparato Digestivo. Al mismo tiempo, las estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica apuntan a más de 44.000 nuevos casos de cáncer colorrectal.
Los investigadores de la Universidad de California en Estados Unidos analizaron si la exposición a esta bacteria, ya conocida por su relación con el cáncer de estómago, podía estar asociada también con un mayor riesgo de cáncer de intestino.
Los resultados muestran que las personas expuestas a H. pylori presentaban un riesgo 1,6 veces mayor de cáncer colorrectal que aquellas sin exposición. A partir de estos datos, el modelo estima que alrededor del 22% de los casos a nivel mundial podrían estar relacionados con esta bacteria.
Uno de los hallazgos más llamativos es que la proporción de casos potencialmente vinculados a H. pylori fue mayor entre las generaciones nacidas en décadas más recientes. Según el análisis, pasó de aproximadamente un 9,5% entre las personas nacidas antes de 1947 a alrededor del 15% entre quienes nacieron entre 1963 y 1977.
Los investigadores también encontraron diferencias según la región. El Pacífico Occidental presentó una de las proporciones estimadas más altas, mientras que Mongolia alcanzó alrededor del 36%. China, por su parte, concentró el mayor número absoluto de casos potencialmente relacionados con la exposición a la bacteria.
El estudio también revisó cuatro investigaciones observacionales que analizaron qué ocurría después de erradicar H. pylori. En ellas, el tratamiento para eliminar la bacteria se asoció con un menor riesgo de cáncer colorrectal, aunque esta reducción solo se observó tras más de diez años.
Aun así, los autores insisten en que estos resultados no demuestran que H. pylori cause cáncer de intestino. Se trata de una asociación epidemiológica y de una estimación basada en modelos, por lo que todavía hacen falta estudios prospectivos y ensayos clínicos para confirmar si eliminar la infección puede reducir realmente el riesgo.
Además, el cáncer colorrectal está influido por numerosos factores, entre ellos la edad, la genética, la dieta y otros hábitos de vida, que también pueden explicar una parte importante de los casos.
Los investigadores consideran que el siguiente paso será determinar con estudios clínicos a largo plazo si tratar la infección puede tener un efecto preventivo real y en qué grupos de población podría resultar más beneficioso. También advierten de que cualquier estrategia de erradicación a gran escala tendría que valorar los riesgos asociados al uso de antibióticos, como la aparición de resistencias y los posibles efectos secundarios del tratamiento.