
Por Luis del Val
26 de febrero de 2026Medicina Responsable fue uno de los pocos medios que habló de la cardiopatía isquémica leve, que padece el presidente del Gobierno Pedro Sánchez.
Ahora, el presidente del Gobierno, más mentiroso de la historia de nuestra reciente Democracia, califica a este medio de pseudomedio, de ultraderecha y derecha ultra, difundidor de bulos sobre su salud, formando parte de la máquina del fango.
Ni el periodista director de este medio, Ernesto Sáenz de Buruaga, ni quien les habla, como director de opinión, nos vamos a callar ante un insulto que ensucia unas carreras profesionales sin tacha, y que son nuestro orgullo. Y no vamos a soportar que ensucien tampoco a nuestros compañeros que nos han honrado con diversos premios, ni a quienes trabajan cada día con nosotros.
No soportaremos un insulto venga de Agamenón o de su porquero, del más modesto trabajador de Moncloa o del mismísimo presidente del Gobierno, y menos si la ofensa, el agravio y la injuria, proviene de un mentiroso.
No somos de ultraderecha, ni de derecha ultra. No difundimos bulos, ni ahora, ni nunca. No perteneceremos a ninguna máquina del fango, porque nuestro orgullo es la limpieza de nuestro trabajo.
Es verdad que Pedro Sánchez acudió al Ramón y Cajal, uno de los mejores centros hospitalarios públicos de España. Es verdad que entró por una discreta puerta para no ser reconocido. Es verdad que lo atendieron la flor y nata del hospital. Y es cierto que, como cientos de miles de españoles, pasado el medio siglo, se ve afectado por una cardiopatía isquémica leve, que sólo puede presentar peligro en prolongados trabajos que requieran especial tensión emocional.
Dado que, ni siquiera padece cuando miente de manera flagrante, puede decirse que, si sigue así, no corre ningún peligro. Pero no nos insulte.
Si cree que hemos mentido, llévenos a los tribunales, pero no ensucie nuestro nombre ni nuestra entrega a la información veraz.