
Por Luis del Val
23 de febrero de 2026De la ministra de Sanidad, Excelentísima señora doña Mónica García Gómez médica, madre y militante de extrema izquierda ya sabíamos que era enemiga de la medicina privada, pero no sabíamos que también era enemiga de sus antiguos compañeros médicos, a los que ha logrado cabrear, en unanimidad aplastante, y han ido a la huelga.
A la ministra, la huelga no parece producirle muchos trastornos. Los trastornos los sufren los dirigentes autonómicos, que tienen delegadas las funciones de Sanidad, pero son ajenos al Estatuto Marco que ha redactado la ministra.
O sea, que la ministra cabrea a los médicos, los médicos van a la huelga, las autoridades autonómicas no puede hacer nada y, hablando en cervantino, los que se joden son los enfermos.
Si a la ministra no le importa la huelga, no le importan los médicos, y no le importan los pacientes ¿qué es lo que le importa a la militante de extrema izquieda? Es simple curiosidad, porque ésta situación creo que me va a poner enfermo.