
Por Luis del Val
4 de febrero de 2026En esta larga batalla siempre existe la tristeza de las bajas, pero hay síntomas alentadores, y es que el término “cáncer” ya no es sinónimo de una condena a muerte. Y, no sólo por el avance de las investigaciones científicas, y el aumento porcentual de la detección temprana, sino -y no es menos importante- la actitud de los diagnosticados.
Hay un referente, que se llama José Carreras. En 1987 le diagnosticaron una leucemia. Cuando el diagnóstico se confirmó, le preguntó al oncólogo qué posibilidades tenía de vencer a la enfermedad. La respuesta fue muy realista: “Muy pocas, una entre mil”. El tenor suspiró aliviado, y comentó: “¡Menos mal! Creí que no tenía ninguna!”. En diciembre, cumplirá ochenta años.
Este es un combate cuya victoria se producirá en fechas lejanas, pero en la que los porcentajes de curación representan victorias parciales muy importantes. Y que requieren la ayuda de todos. También de los enfermos y de su actitud de lucha.