
Por Santiago Melo
6 de julio de 2026Valencia ha estrenado un sistema pionero en Europa para facilitar el baño en el mar a personas con parálisis cerebral. La iniciativa, presentada en la playa del Cabanyal, se basa en un prototipo de sillón ergonómico adaptado a una silla anfibia, diseñado para quienes necesitan apoyo postural específico y no pueden utilizar con seguridad las sillas convencionales.
El proyecto ha permitido a Iván, un joven con parálisis cerebral, disfrutar de su primer baño en el mar con seguridad. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha destacado que se trata de una prueba piloto pensada para garantizar un acceso al agua “seguro, estable y confortable” a personas con necesidades especiales de apoyo postural.
El dispositivo consiste en un lecho postural adaptable a una silla anfibia. En el caso de Iván, el asiento se ha diseñado a medida para responder a características físicas frecuentes en personas con parálisis cerebral, como deformidades posturales, espasticidad, inmovilidad parcial, movimientos involuntarios o falta de control del tronco.
A partir de esta primera experiencia, el objetivo es evaluar el funcionamiento del prototipo durante la temporada estival y avanzar hacia un modelo estandarizado que pueda beneficiar a más usuarios. Según el Ayuntamiento, si los resultados son positivos, el servicio podría extenderse posteriormente a otros puntos del territorio valenciano.
Este nuevo dispositivo se suma al servicio municipal de asistencia al baño para personas con discapacidad, disponible hasta el 15 de septiembre en los puntos accesibles de la Malva-rosa, el Cabanyal, Pinedo, El Saler y El Perellonet.
Los puntos de baño accesible cuentan con pasarelas, vestuarios, zonas de sombra, sillas anfibias, grúas de transferencia, arneses, muletas de acceso al agua, pasarelas enrollables hasta la orilla, baños adaptados y personal especializado. El baño se realiza siempre con acompañamiento para garantizar la seguridad de los usuarios.
En 2025, el servicio registró 5.754 usos, una de las cifras más altas de los últimos años. Con esta prueba piloto, Valencia refuerza su apuesta por la accesibilidad universal en las playas y abre una nueva vía para que personas con parálisis cerebral puedan disfrutar del mar en condiciones de mayor seguridad, comodidad y autonomía.