
Por Santiago Melo
22 de septiembre de 2026Amyts, el Sindicato Médico de Madrid, denuncia que cada día salen en la Comunidad de Madrid UVI móviles del SUMMA 112 sin médico por la falta de facultativos disponibles para cubrir bajas, permisos, jubilaciones u otras ausencias. La organización sostiene que el problema afecta especialmente a los recursos de soporte vital avanzado y que, aunque la plantilla estructural pueda figurar como cubierta, no existe suficiente margen para sustituir a todos los profesionales cuando falta alguno.
Óscar Rodríguez, médico del SUMMA 112 y delegado sindical de Amyts, asegura que esta situación se repite de forma habitual y que el número de unidades afectadas varía según la época del año y las ausencias de personal. “Todos los días faltan recursos”, señala en entrevista con Medicina Responsable, y explica que hay jornadas en las que pueden encontrarse tres unidades sin médico y otras en las que la cifra puede llegar a diez.
El SUMMA 112 dispone de 30 UVI móviles. Tres de ellas funcionan de manera estructural como Soporte Vital Avanzado de Enfermería y no cuentan con médico dentro de su dotación habitual. La denuncia de Amyts se centra en que, además de esas tres unidades, otros recursos que sí están concebidos para disponer de facultativo pueden salir sin él cuando no se consigue cubrir una ausencia.
Rodríguez atribuye esta situación, entre otros factores, a la dificultad para atraer y retener profesionales. Según denuncia, los médicos del SUMMA 112 están peor remunerados que los facultativos de Atención Primaria o de los hospitales de la Comunidad de Madrid, lo que favorece que algunos opten por otros destinos con mejores condiciones laborales.
A ello se suman, según explica, particularidades laborales que también restan atractivo al servicio. Los profesionales trabajan con guardias de 24 horas y reciben un calendario anual en el que el mes de vacaciones viene ya predeterminado, con un margen limitado para elegir otras fechas. Rodríguez considera que estas condiciones dificultan la conciliación y la captación de nuevos facultativos.
La Consejería de Sanidad rechaza que esta situación esté afectando a la cobertura asistencial. Según la versión trasladada a este medio de comunicación, en las ambulancias de Soporte Vital Avanzado del SUMMA 112 no existen vacantes y, cuando se produce una ausencia por incapacidad temporal o permiso, la gestión de Recursos Humanos permite reorganizar los equipos para mantener la operatividad.
Sanidad sostiene además que un recurso no queda necesariamente inoperativo cuando falta un facultativo, ya que puede actuar el resto del equipo conforme a la normativa vigente o movilizarse otro profesional médico de retén cuando sea posible. La Consejería insiste en que todos los recursos se coordinan desde el Centro Coordinador de Urgencias y Emergencias atendiendo a criterios de cercanía e idoneidad y que para un mismo incidente pueden movilizarse varios dispositivos de distinto tipo.
Desde Amyts, sin embargo, consideran que esta organización no resuelve el problema de fondo. Rodríguez insiste en que las emergencias son imprevisibles y que una situación inicialmente aparentemente leve puede evolucionar rápidamente. Pone como ejemplo una pérdida de conciencia, que puede responder tanto a un síncope leve como a una arritmia grave o una parada cardiorrespiratoria, y defiende que los soportes vitales avanzados deberían contar siempre con médico presencial.
La principal preocupación del sindicato es que la falta de médicos obligue a desplazar recursos desde zonas más alejadas o a utilizar equipos concebidos para emergencias graves en asistencias de menor complejidad. Rodríguez explica que cuando una unidad está ocupada atendiendo un caso que podría corresponder a otro dispositivo, su zona queda temporalmente sin ese recurso y una emergencia posterior puede necesitar la llegada de una ambulancia desde otro punto.
El delegado sindical subraya que el problema no afecta solo a las UVI móviles. Las Unidades de Atención Domiciliaria (UAD), formadas por un médico y un técnico y destinadas a valorar a pacientes que no pueden desplazarse a los servicios de urgencias, también atraviesan dificultades para encontrar profesionales. Según Rodríguez, en estos dispositivos la falta de médicos es incluso más acusada.
La Consejería ha publicado una convocatoria de 33 plazas de médico de Urgencias y Emergencias para estas UAD. Amyts, sin embargo, cuestiona que la mera convocatoria sea suficiente si no cambian las condiciones que, a su juicio, dificultan cubrir esos puestos. Rodríguez sostiene que en procesos anteriores se han ofertado plazas que después han atraído a muy pocos candidatos.
Para el sindicato, mantener operativas estas unidades es fundamental porque evitan que las UVI móviles terminen absorbiendo avisos menos graves. Rodríguez asegura que los recursos de emergencia acaban atendiendo también a pacientes que no han podido ser vistos previamente en Atención Primaria o especializada. “Somos el sumidero de la sanidad”, resume al describir esa acumulación de demanda.
Amyts denuncia además que recientemente se había alcanzado un acuerdo con la gerencia del SUMMA 112 y con las organizaciones sindicales para empezar a incorporar médicos a alguna de las tres UVI móviles de Enfermería que funcionan estructuralmente sin facultativo.
Según Rodríguez, la propuesta debía comenzar a aplicarse coincidiendo con un proceso de movilidad interna y, aunque no había profesionales suficientes para medicalizar los tres recursos, sí existía la posibilidad de reforzar al menos uno. El delegado asegura que la medida fue paralizada pocos días después desde instancias superiores de la Administración sanitaria.
Las críticas de Amyts no se limitan al personal. También señalan problemas con algunos vehículos debido al retraso en la renovación de la flota. Las ambulancias trabajan de manera continuada las 24 horas del día y, cuando los concursos para sustituirlas se retrasan, aumentan las averías y las dificultades para mantener todos los recursos disponibles.
El sindicato reclama además mejoras en las bases donde descansan los equipos. Muchas se encuentran dentro de hospitales o centros de salud y no dependen directamente del SUMMA 112, algo que, según Rodríguez, ralentiza la resolución de incidencias.
Pese a estas denuncias, Amyts destaca la valoración que reciben los profesionales del SUMMA 112 por parte de los ciudadanos y reclama una estrategia que permita atraer y fidelizar médicos. La Consejería, por su parte, insiste en que la demanda asistencial se está cubriendo con normalidad y que la red de dispositivos móviles está dimensionada para atender urgencias, emergencias, catástrofes y situaciones especiales.