
Por Virginia Delgado
22 de mayo de 2026El 22 de mayo de 1976 Teresa Álvarez Núñez ingresó en el Hospital Sant Pau de Barcelona. No estaba enferma ni se iba a someter a una revisión médica. Aquella niña de 13 años iba a donar células madre de su médula ósea a su gemela, Modesta, que tenía leucemia aguda y había recaído tras recibir tratamiento de quimioterapia.
Aquel gesto no solo ayudó a su hermana a vivir unos meses más. Supuso un hito médico y científico en España, ya que era la primera vez que se realizaba un trasplante de médula ósea en nuestro país.
Hoy, 50 años después, el centro hospitalario barcelonés celebra este aniversario recordando cómo lo situó en la vanguardia europea de la especialidad y aplaudiendo la labor del equipo médico que realizó el procedimiento. Aquel grupo estaba liderado por el doctor Andreu Domingo Albós, hematólogo fundador de la Unidad de Hematología Clínica del Sant Pau.
Teresa Álvarez Núñez.
Teresa recuerda con Medicina Responsable el momento en el que este médico le llamó a su pequeño despacho para proponerle ser donante de su hermana. “Era una excelente persona. Me dijo que había una solución para Modesta, que ya estaba muy malita. Me explicó todo muy bien. No me lo pensé dos veces. Yo fui convencida y tranquila. No tenía miedo porque el doctor me hizo sentir que iba a ir todo bien, que no me pasaría nada y que mi hermana se salvaría. Era una opción válida. Había tenido mucha suerte de tener una hermana gemela”, rememora.
Del día del trasplante recuerda que se despertó con muchos pinchazos en la tripa. “No sentí nada especial”, nos comenta. Tres días más tarde volvió a casa y, junto a su madre, estuvo expectante ante los resultados.
Modesta se quedó ingresada y evolucionó bien hasta el punto de que quería ir a un programa de televisión a contar su historia. “Mi madre le dijo: ‘Ya habrá tiempo para ello. Vamos a esperar’”, recuerda Teresa. Después de la espera llegó la recaída.
Cuando sucedió, el doctor Domingo Albós volvió a proponer a Teresa otra donación de células madre de su médula ósea, pero ella declinó la idea. “Sentí miedo. La primera vez no había funcionado y la segunda… Ya no hablamos más del tema y cuando me levanté de la silla me dijo: ‘¡Qué madura eres!’. Esas palabras se me quedaron grabadas porque yo era solo una niña”, comenta a Medicina Responsable.
Modesta murió meses después. “Si no hubiera recibido el trasplante, quizá hubiera aguantado menos de un mes”, asegura. A pesar de la pena, Teresa siente consuelo porque es consciente de que su gesto fue el primero de miles que han salvado la vida en nuestro país a muchas personas con enfermedades hematológicas graves. “Si no hay una primera vez, no hay todo lo demás”, concluye la primera donante de médula ósea de España.
Durante las décadas siguientes, el Programa de Trasplante Hematopoyético del Hospital Sant Pau experimentó un crecimiento exponencial y fue el más activo de España. En 2014, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) le concedió el premio a la mayor actividad en este ámbito desde su creación.
La doctora Irene García Cadenas es adjunta de Hematología clínica en este centro hospitalario y nos explica cómo ha evolucionado este procedimiento. “Ha experimentado un cambio radical en muchos aspectos. Antes se entraba en quirófano para una donación y, ahora, la mayor parte de las donaciones se hace a través de las venas de los brazos. Lo llamamos trasplante de progenitores de sangre periférica. Todo se realiza por vía ambulatoria y se hace sin tanta incomodidad para el donante”, señala.
Los trasplantes de médula ósea no solo se emplean en enfermedades hematológicas malignas, como las leucemias, los linfomas o los mielomas. También, en patologías benignas como la aplasia, que aparece cuando la médula no funciona, en anemias hereditarias y en enfermedades congénitas y autoinmunes, como el lupus.
Los afectados se salvan gracias al gesto altruista de los donantes de médula que ya son cientos de miles en España. En 1991, la Fundación Josep Carreras impulsó la creación del Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO), que amplió las opciones de donación para los pacientes. En la actualidad, es el quinto de Europa en volumen de donantes con más de 500.000 personas registradas y acceso a 75 registro repartidos por 53 países de todo el mundo, además de los bancos de sangre de cordón umbilical. “Antes, la gente que no tenía un familiar compatible no tenía opciones. Ahora, en este registro vamos a encontrar un donante 100% compatible. Un 90% de los casos lo encontramos en un plazo menos de tres meses”, indica la doctora García Cadenas a Medicina Responsable.
En el 50 aniversario del primer trasplante de médula ósea en España, la hematóloga anima a la gente a donar. “Todos podemos, en algún momento, necesitar un tipo de tratamiento como este. Nos puede tocar a cualquiera. El poder ayudar a alguien de una forma sencilla es Marca España. Somos uno de los países más trasplantadores, no solo de órganos sólidos, también de médula”, subraya la doctora.
En 2025, en nuestro país, se realizaron 3.619 trasplantes de médula ósea; 1.982 con células del mismo paciente y 1.637, con células de donantes, 611.
Las hermanas Modesta y Teresa.