
Por Medicina Responsable
6 de mayo de 2026El Cabildo de Tenerife ha expresado su “rechazo absoluto y rotundo” a que el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, sea trasladado a la isla, en un nuevo frente territorial abierto en torno a la gestión de esta crisis sanitaria.
La presidenta de la institución insular, Rosa Dávila, ha criticado con dureza la decisión del Gobierno central que, según ha denunciado, se ha adoptado “sin consenso” y sin “información suficiente” para las autoridades canarias. “Resulta inadmisible que se pretenda poner en riesgo la seguridad sanitaria, la tranquilidad social y la capacidad asistencial de nuestra isla”, ha afirmado.
En una declaración institucional, el Cabildo ha cerrado filas con el Gobierno de Canarias y ha exigido la paralización de cualquier operativo relacionado con la llegada del buque hasta que exista “total transparencia” sobre la gravedad del brote, el número de afectados, los riesgos reales de contagio y las garantías sanitarias.
Dávila ha advertido además de la presión que ya soportan los servicios públicos en la isla y ha cuestionado la idoneidad de asumir una operación de estas características. “Tenerife no puede convertirse una vez más en el territorio elegido para asumir crisis internacionales que otros países no quieren gestionar”, ha señalado.
En esa misma línea, ha elevado el tono contra el Ejecutivo central al asegurar que “Tenerife no es el cuarto trastero” del Gobierno y ha reclamado que la gestión del crucero se realice en Cabo Verde, desde donde, a su juicio, deberían organizarse las evacuaciones y repatriaciones.
La presidenta insular ha insistido en que “la solidaridad no puede imponerse sacrificando la seguridad y la estabilidad de nuestro territorio” y ha advertido de que quienes tomen esta decisión deberán asumir “las consecuencias políticas y sociales” que pueda generar.
Las críticas no se limitan a Tenerife. Desde Gran Canaria, su presidente, Antonio Morales, ha cuestionado también la gestión del Ejecutivo central y ha denunciado la falta de coordinación y transparencia entre las administraciones implicadas. Morales ha calificado la situación de “extraordinariamente mala” y ha lamentado “la irresponsabilidad de las instituciones públicas a la hora de afrontar, con los antecedentes que tenemos, una situación de estas características”.
El dirigente insular ha subrayado que su cabildo no ha recibido información oficial sobre el destino final del buque ni sobre los protocolos previstos, lo que, a su juicio, está generando incertidumbre. “No puede suceder lo que está sucediendo porque eso genera alarma social e inseguridad en la gestión de las instituciones”, ha advertido. En este sentido, ha señalado que, aunque “todo apunta” a que el crucero podría dirigirse a Tenerife, no existen datos oficiales que permitan descartar que Gran Canaria pueda verse afectada.
Morales ha reclamado además la activación de mecanismos de coordinación institucional similares a los utilizados en otras emergencias y ha criticado que la gestión actual esté basada en la improvisación. “Se sigue improvisando todo”, ha lamentado, alertando de que esta situación “está dejando todo en manos de la especulación y las acusaciones entre instituciones”.