
Por Clara Arrabal
2 de enero de 2026La ilusión de los regalos que los Reyes Magos dejarán en cada hogar en un par de días se ve cada vez más empañada por un riesgo silencioso: la falta de seguridad de muchos juguetes y productos infantiles que pueden afectar gravemente a la salud de los más pequeños de la casa. Ante ello, las organizaciones de consumidores alertan de que una parte importante de los artículos que se venden no cumple la normativa europea y puede suponer un peligro para la salud de los niños, sobre todo en la noche más especial del año.
Según datos del Sistema Europeo de Alerta Rápida (RAPEX), en 2021 se registraron 2.142 alertas por productos no alimentarios en la Unión Europea, de las cuales cerca del 20% correspondieron a juguetes. Esto quiere decir que más de 200 avisos fueron realizados por juguetes inseguros, principalmente por la presencia de sustancias químicas peligrosas y por piezas pequeñas que pueden desprenderse y provocar atragantamientos o asfixia, sobre todo en menores de corta edad.
Ante esta situación, entidades como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) o la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) siguen de cerca estas alertas que, en la mayoría de casos, provienen de productos llegados de otros países como China, o de plataformas online con productos de bajo coste como Shein y Temu.
Según la Comisión Europea, solo el año pasado entraron unos 4.600 millones de paquetes procedentes de China en la Unión Europea, lo que equivale a unos 12 millones al día, el triple que en 2022. Además, las previsiones alertan de que el movimiento de envíos se incrementará durante los próximos años, por lo que esta cifra podría seguir aumentando.
Para analizar la seguridad que ofrecen estos productos, algunas organizaciones de consumidores europeas a través de la red International Consumer Research and Testing (ICRT) realizaron un estudio en Alemania, Bélgica, Dinamarca y Francia. En total, analizaron 162 productos al azar en Temu y Shein, entre ellos juguetes para bebés, cargadores USB y collares de bisutería, por un total de unos 690 euros.
Los resultados fueron preocupantes: el 73% de los productos adquiridos en Shein y el 65% en Temu no cumplían los requisitos de seguridad de la Unión Europea. Además, más de a cuarta parte de los artículos analizados eran potencialmente peligrosos. Los productos, seleccionados entre los más populares y sin buscar intencionadamente artículos sospechosos, fueron sometidos a pruebas de seguridad eléctrica y mecánica, análisis de sustancias químicas nocivas y revisión del etiquetado.
El estudio anteriormente citado concluyó con la recomendación de no comprar en dichas plataformas productos para niños pequeños, ya que su protección y salud no está asegurada, sobre todo en el caso de los juguetes. Además, la OCU ha elaborado una guía con cinco recomendaciones básicas para asegurarse de que el artículo adquirido sea seguro.
Para empezar, antes de comprar un juguete, hay que comprobar que sea adecuado para la edad del niño, que incluya advertencias de seguridad en español y que cuente con el marcado CE, además de la dirección del fabricante o importador. En hogares con niños menores de tres años, es fundamental mantener alejados los juguetes de hermanos mayores si contienen piezas pequeñas. También conviene revisar que no tengan bordes afilados o elementos duros que sobresalgan.
En el caso de juguetes con pilas, el compartimento debe ser difícil de abrir, y si incluyen cintas o cordones, estos no deben ser demasiado largos para evitar riesgos de asfixia. Por último, se insiste en no dar a los juguetes usos distintos a los previstos por el fabricante, como ocurre con algunos “pop it” de silicona que no deben utilizarse con alimentos por posibles problemas de toxicidad.
En una noche tan especial como la de Reyes Magos, la información y la prevención son claves. Elegir juguetes seguros no solo protege la salud de los niños, sino que garantiza que la magia de los regalos no se convierta en un problema evitable.