
Por Santiago Melo
22 de mayo de 2026El Ministerio de Sanidad de la República Democrática del Congo (RDC) ha actualizado el balance del brote de ébola en el noreste del país, elevando a 671 los casos sospechosos detectados hasta la fecha. De ellos, 64 han sido confirmados por laboratorio, mientras que seis fallecimientos han sido verificados oficialmente dentro de las 160 muertes que permanecen bajo investigación.
La provincia de Ituri concentra la mayoría de los contagios, especialmente en Mongbwalu, con 317 casos sospechosos y 80 muertes bajo investigación, y en Rwampara, con 179 casos y 44 fallecimientos sospechosos. También se han registrado casos en Bunia y otras áreas de Ituri, así como en Kivu Norte, una región parcialmente afectada por el conflicto armado. En total, más de 800 contactos han sido identificados y se mantienen bajo seguimiento epidemiológico.
Durante las últimas 24 horas se han confirmado 13 nuevos casos, sin que se hayan notificado nuevos fallecimientos confirmados por pruebas de laboratorio. Las autoridades han informado asimismo de que 160 pacientes han recibido el alta tras superar la enfermedad.
El avance del brote ha generado episodios de tensión social en algunas de las áreas más afectadas. En Rwampara, una multitud incendió parte de un hospital tras impedirse a familiares recuperar el cuerpo de un joven fallecido presuntamente por ébola. El cadáver de una persona que muere por esta enfermedad es altamente infeccioso, por lo que los entierros deben realizarse bajo estrictos protocolos de seguridad para evitar nuevos contagios.
Según testigos y autoridades locales, los manifestantes lanzaron proyectiles contra el centro sanitario y prendieron fuego a varias tiendas utilizadas como salas de aislamiento. La policía tuvo que intervenir con disparos de advertencia para dispersar a la multitud y proteger al personal médico, que quedó bajo custodia militar.
Las autoridades sanitarias han reconocido que la desinformación, el miedo y la desconfianza hacia las instituciones están dificultando la respuesta sanitaria. No es la primera vez que se registran ataques contra centros de tratamiento de ébola en el país, donde parte de la población cuestiona la existencia del virus o atribuye la crisis a intereses externos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia internacional ante el riesgo de expansión regional, especialmente por el desplazamiento de población en zonas afectadas por el conflicto y la ausencia de vacunas o tratamientos ampliamente disponibles frente a la cepa Bundibugyo, responsable del actual brote.
El brote ha tenido además repercusión internacional por la gira de preparación de la selección congoleña de fútbol para el Mundial de 2026. El equipo ha suspendido sus entrenamientos en Kinshasa (RDC) y se ha trasladado a Bélgica para continuar su preparación en territorio europeo, aunque mantiene programado un partido amistoso en La Línea de la Concepción (Cádiz) el próximo 9 de junio frente a Chile.
El secretario de Estado de Sanidad de España, Javier Padilla, ha asegurado que se adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar que no exista “ni un ápice de inseguridad” en términos de transmisión. Según ha explicado, Sanidad Exterior ya está evaluando el itinerario completo del equipo, el tiempo de estancia en Bélgica, los controles sanitarios aplicados en ese país y la evolución epidemiológica del brote en RDC antes de la celebración del encuentro.
Las autoridades españolas tendrán en cuenta también el conocimiento disponible sobre la dinámica de transmisión de la cepa Bundibugyo, responsable del brote actual. El ébola no se transmite por el aire como los virus respiratorios, sino por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o con superficies contaminadas, lo que reduce el riesgo en eventos deportivos si se aplican los protocolos adecuados.
En paralelo, Estados Unidos ha anunciado restricciones de entrada para viajeros procedentes de países afectados por el brote, incluidos RDC, Uganda y Sudán del Sur, aunque por el momento no ha comunicado objeciones específicas relacionadas con la selección congoleña de futbol.
El combinado nacional, conocido como los “Leopardos”, busca regresar a una Copa del Mundo más de cinco décadas después, y su preparación internacional coincide con un momento delicado en su país de origen. Las autoridades españolas insisten en que cualquier decisión se tomará en función de criterios técnicos y epidemiológicos, con el objetivo de garantizar la seguridad sanitaria sin generar alarmas innecesarias.