
Por Virginia Delgado
27 de octubre de 2026Ocho de cada diez españoles quieren vivir más años, pero el 61% teme hacerse mayor.
Así ha quedado reflejado en el STADA Health Report, un estudio llevado a cabo por esta empresa farmacéutica que analiza los hábitos y percepciones de los europeos en materia de salud.
En su duodécima edición, se han recogido opiniones de 20.000 participantes de 20 países, por lo que permite comparar lo que piensa la población española con las percepciones de los vecinos europeos.
El estudio refleja que los españoles muestran una alta disposición a adoptar hábitos que favorezcan una vida más longeva y saludable. Así, señala que el 83% de los encuestados estaría dispuesto a reducir el consumo de azúcar y dulces, y que siete de cada diez renunciarían a la comida rápida y al consumo de alcohol.
Respecto a las personas que acuden a revisiones preventivas, representan el 64%, seis puntos más que lo que reflejó el estudio en 2023.
"Se trata de uno de los informes más completos sobre salud. Sus resultados nos permiten comprender mejor las preocupaciones y expectativas de los españoles y europeos, y ponen de manifiesto la importancia de seguir impulsando el acceso a una atención sanitaria de calidad y sostenible", ha señalado Mar Fábregas, directora general de STADA España.
Las enfermedades cognitivas y la inteligencia artificial han sido los otros dos bloques en los que se ha centrado el STADA Health Report 2026. Para el 69% de los encuestados, el deterioro cognitivo es su principal preocupación, seguido de los problemas físicos y de la necesidad de recibir cuidados, con el 68%, y de la inquietud por convertirse en una carga para su familia (51%).
“Deberíamos ser capaces de explicar a la gente que hay actos en el día a día que nos ayudan a frenar el deterioro cognitivo, que hay estrategias sencillas. Si nos preocupa tanto, vamos a adelantarnos y ver cómo prevenir”, ha explicado durante la presentación del informe Marián García, conocida como Boticaria García.
En lo que respecta a la IA, en el informe se recoge desde el uso que hace la población española en relación con su salud, las mayores esperanzas y preocupaciones que tiene sobre ella o la sustitución de las consultas presenciales. Según el documento, el 59% de los españoles utiliza herramientas IA para cuestiones relacionadas con su salud, por encima de la media europea (55%), y ocho de cada 10 se muestra abierto a que esta tecnología desempeña algún papel en su atención sanitaria.
Sobre los beneficios potenciales, casi la mitad de los encuestados destacan la posibilidad de obtener diagnósticos más rápidos y más del 30% su capacidad de ayudar a los médicos a mantenerse actualizados, así como de facilitar el acceso a los servicios sanitarios. No obstante, se aprecia una preferencia por la atención humana, ya que nueve de cada diez encuestados prefieren las consultas presenciales con su médico.
Por sexos, el estudio indica que las mujeres recurren más a ella que los hombres; un 62% frente a un 55%, aunque ellos muestran más confianza. Por territorios, Castilla-La Mancha, la Región de Murcia y Canarias lideran el uso de la IA para cuestiones de salud. Mientras que Cantabria, Navarra y Asturias son las comunidades más reticentes.
“Hemos pasado del doctor Google al doctor IA. No vamos a luchar contra él, sino a ir de la mano, a abrazarlo. En las farmacias lo vemos como una oportunidad. Los farmacéuticos estamos para ayudar a los pacientes a utilizarla”, ha explicado Boticaria García.
Por su parte, el doctor Manel Esteller, oncólogo e investigador en epigenética, ha destacado que la inteligencia artificial “está aquí para quedarse y crecer”, y ha aconsejado sobre su uso. “Tenemos que tener cuidado con la información que subimos, con los datos. Tenemos la responsabilidad de educarla para que las respuestas sean más correctas”, ha añadido.
El sistema sanitario español también es protagonista del estudio de STADA. En sus conclusiones se destaca que el 62% de los españoles se declara satisfecho con él. También, que el 78% señala como principales retos la escasez de profesionales y las listas de espera. “La gente percibe que hay tensión sanitaria. El sistema está tensionado por la cronicidad”, ha señalado el doctor Esteller.
Boticaria García ha destacado el papel de las oficinas de farmacia en él. “Aquí no hay citas, ni tenemos barreras de acceso, como tiene el sistema sanitario con las listas de espera. Además, podemos detectar problemas de salud mental o la necesidad de revisar la medicación. Somos una puerta de entrada muy positiva”, ha concluido la farmacéutica.