
Por Medicina Responsable
28 de octubre de 2026Un nuevo accidente ferroviario ha vuelto a poner a prueba la capacidad de respuesta de los servicios sanitarios y de emergencia españoles. Nueve meses después del choque entre dos trenes a la altura de Adamuz (Córdoba) que provocó la muerte de 46 personas, la historia se repite, esta vez con mayor gravedad: dos convoyes han colisionado entre los municipios toledanos de Mora, Orgaz y Urda, dejando al menos 68 fallecidos y más de 80 hospitalizados, hasta el momento.
El terrible suceso ha desencadenado desde primera hora de la mañana de este 28 de octubre un amplio operativo coordinado por el Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha, con la movilización de ambulancias, helicópteros sanitarios, bomberos, fuerzas de seguridad y equipos especializados, como la Unidad Militar de Emergencias (UME). Así, la respuesta se ha extendido desde el lugar del siniestro hasta los hospitales, centros de salud, pabellones de emergencia e incluso algunas estaciones de tren, que han hecho de punto de atención improvisado para los familiares de las víctimas.
La prioridad ha sido llegar hasta las víctimas, determinar la gravedad de sus lesiones y proporcionar asistencia inmediata a los heridos más urgentes. A partir de ahí, el dispositivo ha organizado la evacuación y distribución de los afectados entre distintos centros hospitalarios, y ha reforzado los recursos disponibles para evitar que la emergencia comprometiera la atención al resto de pacientes.
"Todas las personas han sido evacuadas de los trenes antes de las doce de la mañana y nuestra prioridad ha sido siempre atender a aquellos pacientes que podían salvar su vida. A partir de ahora, se trabajará en la extracción de cadáveres", ha explicado Esther Padilla, consejera portavoz de Castilla-La Mancha.
El operativo ha dado comienzo tras el aviso del accidente, alrededor de las 8.54 horas. Ha sido entonces cuando la Junta de Castilla-La Mancha ha activado el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (PLATECAM), inicialmente en situación operativa 1 y, después, elevado a nivel 2 por las imperiosas necesidades de intervención y coordinación. Este protocolo ha permitido movilizar todos los recursos y solicitar la colaboración de la UME.
Además, el dispositivo se ha articulado en torno a dos niveles complementarios: el Puesto de Mando Avanzado, situado en la zona cero del accidente, y el Centro de Coordinación Operativa, desde el que se gestionan los recursos y se evalúan las necesidades conforme evoluciona la emergencia. También se ha contado con un Puesto Médico Avanzado, es decir, un hospital de campaña, para garantizar una atención rápida en el punto del siniestro.
"Allí se ha reforzado el servicio de triaje para derivar a cada paciente a donde mejor pueda ser atendido en función de su gravedad", ha explicado Padilla, destacando también la importantre labor de los medios aéreos con helicópteros, las UVI móviles o el papel de los equipos de bomberos, Guardia Civil y UME.
Sin embargo, el protocolo no acaba en el lugar de la tragedia, pues uno de los mayores retos está en trasladar a los heridos a los hospitales más próximos, sin que los pacientes de estos centros vean su atención interrumpida. Para ello, el Hospital Universitario de Toledo y el Hospital General Universitario Mancha Centro, en Alcázar de San Juan, han activdo medidas de contingencia y reforzado sus recursos desde primera hora de la mañana. Después, se han sumado el Hospital General Universitario de Ciudad Real y otros centros sanitarios de la comarca.
"Se ha movilizado a los equipos del Hospital de Toledo, Alcázar de San Juan, Ciudad Real, Puertollano y un centro de Atención Primaria de la capital toledana. También han reforzado los consultorios de los centros de salud de Mora y Sonseca, y en el propio pabellón de Urda, donde también se han desplazado equipos de Urgencias", relataba Padilla. Además, el SESCAM ha solicitado que los profesionales que terminaran su turno permanecieran en sus puestos para reforzar la asistencia.
La magnitud del accidente ha requerido también la cooperación entre comunidades autónomas. Así, la región madrileña ha movilizado recursos del SUMMA 112 y dotaciones de bomberos. Entre los medios sanitarios que han participado en el dispositivo figuran un puesto sanitario avanzado, un helicóptero, ambulancias de soporte vital básico, UVI móviles, vehículos logísticos y una unidad de coordinación. Asimismo, ha preparado sus hospitales públicos para recibir posibles derivaciones.
Por otro lado, Andalucía ha aportado UVI móviles y un vehículo de apoyo logístico del Servicio Andaluz de Salud (SAS); Aragón ha ofrecido dos helicópteros sanitarios y otras regiones como Extremadura y Castilla y León también han expresado su disposición a colaborar. El Ministerio de Sanidad, por su parte, ha coordinado con Castilla-La Mancha y Madrid la puesta a disposición de recursos hospitalarios y de cuidados intensivos para responder a las necesidades que pudieran surgir.
Como no podía ser de otra manera, la respuesta ha incluido actuaciones para paliar el impacto psicológico de quienes han vivido en primera persona la tragedia. Por ello, en Urda se han habilitado espacios de acogida, como el pabellón polideportivo municipal. Además, se han organizado puntos de atención a familiares en Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba y el colegio Santo Cristo de Urda.
Por último, los bancos de sangre de toda España han realizado llamamientos a donar a la población. Algunos de ellos, como el centro de Málaga, abrirá de forma excepcional en la tarde de este miércoles para quienes quieran acudir a donar sangre tras el accidente.