
Por Virginia Delgado
13 de julio de 2026Si acompañar a un familiar o amigo enfermo en los últimos momentos de su vida es una situación de dolor y angustia, cuando esa persona es un niño o adolescente, los sentimientos y angustia se multiplican infinitamente.
Los padres y hermanos necesitan vivir esos instantes en un ambiente donde el pequeño reciba los cuidados paliativos necesarios y ellos, un acompañamiento y apoyo psicológico y espiritual. En definitiva, necesitan un lugar de cuidado y respiro donde cada momento cobre un significado especial.
Y ese lugar está a punto de abrir. A principios de 2027, el primer Centro de Atención Paliativa Pediátrica Integral (CAPPI) de España será una realidad gracias a la gestión de la Fundación porqueViven, ONG especializada en cuidados paliativos pediátricos; al respaldo del Ayuntamiento de Madrid, que ha cedido durante 75 años la parcela donde se levanta; y a la aportación de la Fundación Amancio Ortega, que ha donado 30 millones de euros para su construcción.
El CAPPI estará ubicado en la capital y atenderá a hasta 1.400 usuarios de 0 a 18 años, que serán atendidos por 100 profesionales y acompañados por 400 voluntarios.
Respecto a sus instalaciones, contará con un centro de día, donde se cuidará a los pequeños mientras sus padres o cuidadores atienden sus obligaciones o trabajan; habitaciones de respiro, pensadas para que los familiares descansen durante un tiempo corto; y apartamentos familiares para que la familia pueda despedirse en un ambiente tranquilo e íntimo. También, este centro sociosanitario pionero contará con alas de terapias, dedicadas a la realización de terapias que mejoren la calidad de vida de los niños como fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, terapia acuática o estimulación temprana entre otras. Al aire libre, podrán disfrutar de 5.000 m2 de zonas verdes.
Aunque el CAPPI estará centrado en garantizar el bienestar de niños con enfermedades incurables y el de sus familias, también habrá un espacio para la formación. Allí, se formará a médicos, enfermeros y psicólogos, entre otros profesionales, con el objetivo de crear equipos de alto rendimiento en paliativos pediátricos.
Actualmente, en España hay aproximadamente 60.000 familias que necesitan estos cuidados y sólo el 15 % de ellas recibe la atención integral y multidisciplicar adecuada.