
Por Santiago Melo
28 de julio de 2026La Policía Nacional investiga una serie de partos atendidos desde principios de mayo en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) tras detectar un patrón repetido entre una treintena de mujeres de nacionalidad brasileña. Las gestantes, residentes en Bélgica u otros países del norte de Europa, habían seguido allí el control de sus embarazos y acudían al centro burgalés en las últimas semanas de gestación para una revisión final o directamente para dar a luz. La investigación se inició después de que el hospital observara que muchas de ellas compartían características comunes, como los domicilios facilitados durante el ingreso.
Desde principios del mes de mayo se han registrado alrededor de 30 partos con estas características. Aunque en un primer momento los profesionales no dieron importancia a la llegada de estas pacientes, la repetición del mismo perfil acabó despertando las sospechas del servicio de Ginecología y Obstetricia. En una ocasión reciente, incluso coincidieron tres mujeres con estas características dilatando al mismo tiempo en los paritorios del hospital.
El patrón que motivó la comunicación a la Policía Nacional incluía la utilización reiterada de dos domicilios concretos, situados en Medina de Pomar y Villarcayo, así como la presencia del mismo hombre como acompañante en varios de los partos. Ante estas coincidencias, la dirección del HUBU decidió trasladar los hechos a las fuerzas de seguridad hace aproximadamente un mes.
El hospital ha recordado que su obligación es prestar asistencia sanitaria a cualquier paciente que la necesite, sin importar su nacionalidad o lugar de residencia.
La investigación policial permanece abierta y, por el momento, no se ha confirmado la existencia de ningún delito. Los agentes tratan de verificar la autenticidad de los domicilios facilitados, esclarecer la relación entre las pacientes y el acompañante que aparece de forma recurrente y determinar por qué eligieron el Hospital Universitario de Burgos para dar a luz.
Entre las hipótesis que se analizan figuran posibles irregularidades documentales, cuestiones relacionadas con la cobertura sanitaria o con los trámites de inscripción de los recién nacidos, aunque tampoco se descartan otras explicaciones, como la existencia de redes de apoyo informal. Por el momento, la Policía Nacional no ha atribuido responsabilidades ni ha confirmado indicios de delitos como trata de personas o falsedad documental, por lo que las investigaciones continúan abiertas.