
Por Santiago Melo
7 de agosto de 2026Meta afronta un nuevo fallo judicial en Estados Unidos por el impacto de sus plataformas sobre los menores. Un juez de Nuevo México ha ordenado a la compañía pagar 567 millones de dólares y aplicar cambios en Facebook e Instagram para reforzar la protección de los adolescentes frente a problemas como la adicción, el daño psicológico y la explotación sexual.
La decisión ha sido adoptada por el juez Bryan Biedscheid, que ha dado la razón a la Fiscalía General del estado de Nuevo México. En su resolución, comparó los efectos de las redes sociales de Meta con la contaminación generada por una fábrica y sostuvo que “el daño psicológico y la explotación sexual de los niños constituyen la contaminación que debe ser erradicada”.
Además de la sanción económica, la sentencia obliga a Meta a introducir medidas de seguridad durante los próximos cinco años. Entre ellas figuran límites mensuales de uso para adolescentes, restricciones a las notificaciones, mayores controles sobre el contacto de adultos con menores, salvaguardas en los chatbots de inteligencia artificial y una revisión más estricta de las denuncias relacionadas con abuso sexual infantil.
La resolución también establece que las cuentas de menores de 18 años no puedan ser recomendadas a adultos y limita el envío de mensajes por parte de usuarios mayores de edad. A ello se suma la prohibición de enviar o recibir desnudos entre menores y una política más severa frente a adultos implicados en conductas de explotación sexual infantil.
Otro de los cambios afectará directamente al uso cotidiano de las plataformas. Meta deberá eliminar el recuento de “me gusta” para los menores de edad y bloquear determinadas notificaciones entre las 22:00 y las 7:00 horas. Durante el curso escolar, también se restringirán entre las 8:00 y las 15:00 horas, salvo los fines de semana.
La sentencia contempla además un límite obligatorio para aquellos menores que acumulen 90 horas mensuales de uso de Facebook e Instagram, el equivalente a unas tres horas diarias. El objetivo es reducir el riesgo de patrones de consumo considerados perjudiciales para el bienestar de los adolescentes.
Los 567 millones de dólares se destinarán, entre otros fines, a programas y profesionales relacionados con la salud mental y conductual. Parte del dinero servirá también para iniciativas de prevención y concienciación dirigidas a docentes y profesionales sanitarios sobre los posibles efectos de las redes sociales en los menores.
Este fallo se suma a otras condenas recientes contra la compañía. En marzo, un jurado de Nuevo México ya ordenó a Meta pagar 375 millones de dólares tras considerar que sus plataformas habían expuesto a menores a depredadores y otros riesgos. En Los Ángeles, Meta y Google también fueron condenadas a indemnizar a una menor que aseguró haberse vuelto adicta a Instagram y YouTube debido al diseño de estas plataformas.
Meta ha anunciado que recurrirá la sentencia. La compañía asegura que no está de acuerdo con el fallo y defiende que ha trabajado para mantener seguros a los usuarios, además de sostener que seguirá defendiendo su historial de protección de los adolescentes frente a unas acusaciones que, a su juicio, “tergiversan los hechos”.