
Por Clara Arrabal, Santiago Melo
17 de febrero de 2026La segunda jornada de la huelga nacional de médicos ha vuelto a dejar consultas vacías, facultativos a las puertas de su lugar de trabajo y muchas reivindicaciones por parte del colectivo. También, inevitablemente, un cúmulo de pacientes cuyas citas han tenido que ser reprogramadas, y otro tanto que ni siquiera ha notado las consecuencias de los paros. "¡Tienen derecho a protestar, igual que en el resto de profesiones!", decía una mujer joven saliendo de las consultas, tras haber esperado media hora a que le atendiera un especialista. "Yo solo he podido hacerme una prueba de las dos que tenía que realizarme", decía un hombre, algo más disconforme.
Así, la huelga de los facultativos ha dividido a los pacientes entre los que muestran su comprensión y apoyan que nuestros profesionales de la salud puedan optar a mejores condiciones de trabajo; y los que destacan los contratiempos que les ha ocasionado la ausencia de médicos. Aunque con una clara mayoría: los que empatizan con el colectivo.