
Por Medicina Responsable
17 de septiembre de 2026Las fuertes lluvias que han azotado en las últimas horas distintos puntos de Cataluña y la Comunidad Valenciana han dejado su huella en hospitales y centros sanitarios. Entradas de agua, filtraciones, problemas en las comunicaciones y fallos puntuales en algunos equipos han sido las principales incidencias registradas, aunque sin daños graves ni una afectación significativa de la actividad asistencial.
En la ciudad de Valencia y su entorno, las incidencias han sido principalmente por entradas de agua y problemas de electricidad y conectividad, aunque según la Conselleria de Sanidad, durante la mañana de este jueves las incidencias estaban resueltas, con una “mínima afectación asistencial”.
El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha visitado varios de los centros afectados, entre ellos los hospitales Clínico y La Fe y los Puntos de Atención Continuada (PAC) de Alboraya y Mislata.
Las tormentas provocaron inicialmente la pérdida de comunicaciones en once centros de salud y consultorios auxiliares, fundamentalmente por problemas relacionados con el suministro eléctrico o la conectividad. Los servicios se fueron recuperando durante la mañana, coincidiendo con la apertura de los centros. Según Sanidad, los pacientes de diálisis, oxigenoterapia o terapias domiciliarias no vieron afectada su asistencia.
También se registraron entradas de agua en los PAC de Alboraya y Mislata. En este último, ubicado en el Hospital Militar, la actividad asistencial tuvo que trasladarse al centro de salud del municipio. Ambos centros tenían previsto prestar asistencia este jueves en su horario habitual, a partir de las 15.00 horas.
Uno de los centros que registró más incidencias fue el Clínico Universitario de Valencia. El agua procedente de la vía pública entró a nivel del suelo en la zona de Urgencias y, en la quinta planta, se produjeron goteras por la obstrucción del sumidero de una terraza exterior debido a la acumulación de hojas y otros materiales arrastrados por el viento y la lluvia.
Las tareas de limpieza y acondicionamiento permitieron solucionar estas incidencias sin repercusión en la asistencia, según la Conselleria y también quedaron resueltos los problemas registrados en las líneas telefónicas.
Sí se vio afectado temporalmente parte del equipamiento del hospital. Una de las resonancias y un mamógrafo dejaron de funcionar debido, en origen, a las fluctuaciones eléctricas registradas durante las tormentas, por lo que el hospital tuvo que reprogramar a los pacientes citados este jueves mientras se inspeccionaban los equipos.
En el Hospital General, por su parte, el agua entró en el sótano del edificio quirúrgico, aunque la situación se normalizó rápidamente y no afectó a la actividad. El Hospital Doctor Peset registró pequeñas entradas de agua en los servicios de Radiología y Farmacia, ubicados en el sótano, así como en Urgencias.
En el Arnau de Vilanova se produjeron filtraciones en la tercera y cuarta planta de Consultas Externas y en baños y vestuarios de Rehabilitación, también sin repercusión asistencial, mientras que en los hospitales de Manises y Llíria se acumuló agua en el garaje y el aparcamiento, respectivamente. En el Hospital de La Fe las filtraciones quedaron limitadas al edificio administrativo y de docencia.
Las consecuencias de las lluvias han llevado al sindicato CSIF a reclamar que se agilice la remodelación y ampliación prevista del Hospital Clínico de Valencia. La organización asegura que también se inundó el sótano -1, donde se encuentra la zona de esterilización, y que fue necesario trasladar a pacientes de preingreso a la Unidad Técnico-Quirúrgica (UTQ), situada una planta por encima.
El sindicato sostiene que las instalaciones necesitan “una reforma profunda para superar sus carencias” y asegura que durante la mañana todavía se registraban problemas en algunos ascensores y en la telefonía interna.
La Conselleria, por su parte, señala que las incidencias registradas en el Hospital Clínico fueron atendidas y resueltas “de forma inmediata” y que no tuvieron repercusión en la asistencia sanitaria ni en el funcionamiento habitual del centro.
Las fuertes precipitaciones también han causado problemas en Cataluña. En el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, el agua inundó la zona de almacenes situada en los bajos del complejo hospitalario, lo que obligó a activar el plan de autoprotección (PAU).
La incidencia no dejó heridos ni daños graves y la actividad del hospital pudo mantenerse mientras se trabajaba para aislar el agua que había penetrado en las instalaciones.