
Por Medicina Responsable
9 de marzo de 2026El Sistema Nacional de Salud se enfrenta a una etapa de transformación condicionada por factores estructurales como el envejecimiento poblacional, el aumento de la cronicidad, la incorporación acelerada de innovación tecnológica y la evolución de las expectativas profesionales y sociales. Este escenario exige avanzar hacia modelos organizativos más sostenibles, flexibles y orientados a resultados en salud.
El Fórum de Salud celebrado en Toledo los días 12 y 13 de febrero de 2026, organizado por Medicina Responsable junto a la Organización Médica Colegial (OMC), constituyó un espacio de análisis compartido entre consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas, equipos directivos y representantes de la industria sanitaria, con el objetivo de identificar diagnósticos comunes y explorar líneas de actuación desde una perspectiva técnica y colaborativa, alejadas del habitual debate institucional centrado en posiciones políticas.
Las reflexiones desarrolladas durante el encuentro evidenciaron un amplio consenso sobre la necesidad de abordar los retos del sistema desde una visión integral que combine sostenibilidad profesional, eficiencia organizativa, innovación y cooperación entre los distintos actores del ecosistema sanitario.
El presente documento recoge las principales conclusiones surgidas durante las jornadas y pretende servir como base para una hoja de ruta orientada a reforzar la resiliencia, la calidad asistencial y la viabilidad futura del sistema sanitario público.
1. Marco normativo y evolución del Estatuto Marco
El proceso de actualización del Estatuto Marco fue identificado como un elemento clave para la evolución del sistema sanitario en los próximos años. En pleno conflicto entre los sindicatos médicos y el Ministerio de Sanidad por la firma de un documento que no cubre las reclamaciones de los facultativos, se destacó la necesidad de que cualquier reforma normativa debe ir ligada a espacios de diálogo estructurado con los profesionales sanitarios, las comunidades autónomas y otros ministerios, como Trabajo o Hacienda, favoreciendo su participación en los procesos de cambio y contribuyendo a generar entornos laborales más estables y cohesionados.
A pesar de que el conflicto está lejos de resolverse, todos coincidieron en que aún se está a tiempo de aunar esfuerzos y conseguir que todas las voces sean escuchadas, así como de promover un marco laboral propio de los médicos que haga que los profesionales se sientan cómodos ejerciendo su profesión.
En esta misma línea, los consejeros coincidieron en la conveniencia de avanzar hacia un marco regulatorio que facilite modelos organizativos más flexibles, favorezca el desarrollo profesional y permita responder a la escasez de determinados perfiles sanitarios y a los cambios generacionales dentro de la profesión.
Asimismo, se señaló que la actualización normativa debe equilibrar la homogeneidad básica del sistema con la capacidad de adaptación de las comunidades autónomas, evitando rigideces que dificulten la innovación organizativa o la planificación de recursos humanos.
2. Sostenibilidad profesional y atracción del talento
Los responsables autonómicos señalaron la sostenibilidad profesional como uno de los principales desafíos actuales del sistema sanitario. Más allá de la parte retributiva, se identificó una creciente desafección vinculada a cambios generacionales, dificultades de conciliación y modelos organizativos percibidos como rígidos.
En este contexto, se puso de manifiesto que la retención de los profesionales no depende únicamente de la financiación, sino también de su capacidad para hacer atractiva la profesión sanitaria en términos organizativos, de desarrollo profesional y calidad del ejercicio clínico.
Entre las líneas de actuación destacadas figuran:
3. Financiación y transformación de la gestión
Los consejeros coincidieron en que la sostenibilidad del sistema no puede abordarse exclusivamente mediante incrementos presupuestarios. Aunque se reconocen presiones financieras derivadas de la innovación, la demografía y la creciente complejidad asistencial, se destacó la necesidad de mejorar la eficiencia del gasto sanitario.
Entre las prioridades identificadas destacan:
4. Transformación del modelo asistencial
El debate puso de relieve la necesidad de avanzar desde estructuras asistenciales fragmentadas hacia un sistema más conectado e integrado, apoyado en la digitalización y en nuevas formas de coordinación profesional.
Las principales líneas de actuación señaladas fueron:
5. Equidad territorial, Atención Primaria y orientación hacia la salud
Los consejeros señalaron como reto estructural garantizar la equidad en el acceso sanitario en contextos territoriales diversos, marcados por dispersión poblacional, despoblación rural o condicionantes geográficos específicos.
En este marco, se destacó el refuerzo de la Atención Primaria como eje organizador del sistema, impulsando su liderazgo clínico, mejorando la coordinación con la atención hospitalaria y reforzando su papel en prevención y seguimiento de la cronicidad.
También se subrayó la creciente prioridad de la salud mental, promoviendo modelos asistenciales que incorporen profesionales de psicología en Atención Primaria para mejorar la accesibilidad y reducir derivaciones innecesarias.
De forma complementaria, se defendió avanzar hacia un modelo más orientado a la promoción de la salud y el autocuidado, fomentando la implicación activa de la ciudadanía y desplazando progresivamente el enfoque desde la enfermedad hacia la prevención y el bienestar.
Los equipos directivos aportaron una visión operativa centrada en la implementación práctica de los cambios necesarios para sostener el sistema.
1. Reformar el marco profesional y organizativo
Se destacó la necesidad de flexibilizar estructuras administrativas y revisar modelos organizativos para facilitar equipos asistenciales más adaptables, avanzando hacia organizaciones menos jerárquicas y orientadas a procesos y resultados.
Asimismo, se subrayó la importancia de reforzar la capacidad formativa de hospitales y centros periféricos como herramienta de cohesión territorial y arraigo profesional.
2. Gestionar mejor para garantizar la sostenibilidad
Los directivos coincidieron en la necesidad de evolucionar desde modelos centrados en actividad hacia indicadores de valor, incorporando:
3. Evolucionar hacia un sistema conectado
Se identificaron como principales cuellos de botella las transiciones entre niveles asistenciales. Mejorar la comunicación entre Atención Primaria, hospitalaria y ámbito sociosanitario aparece como condición imprescindible para aumentar eficiencia y calidad.
Entre las medidas propuestas destacan la formación en competencias digitales, el desarrollo de modelos predictivos, la participación del paciente y la incorporación de perfiles especializados en gestión del dato.
La industria sanitaria defendió su papel como actor estructural del ecosistema sanitario, proponiendo modelos de corresponsabilidad público-privada orientados a resultados en salud.
1. Innovación como inversión estratégica
La innovación terapéutica y tecnológica fue planteada como inversión estructural con impacto sanitario, económico y social a medio y largo plazo, destacando la capacidad investigadora y el liderazgo de España en ensayos clínicos.
2. Marco regulatorio estable y colaboración estructural
Se reclamó mayor previsibilidad normativa, simplificación administrativa y modelos de compra pública basados en valor clínico y resultados, junto con fórmulas de colaboración más estables.
3. Un sistema sanitario ampliado
Se puso de relieve que la sostenibilidad del sistema depende también de infraestructuras tecnológicas, logística sanitaria, servicios domiciliarios y eficiencia energética hospitalaria, elementos ya integrados en el modelo asistencial.
El Fórum de Salud de Toledo permitió constatar la existencia de un diagnóstico ampliamente compartido sobre los retos estructurales del Sistema Nacional de Salud y la necesidad de avanzar hacia soluciones coordinadas.
Las principales conclusiones son:
Las reflexiones compartidas en Toledo constituyen un punto de partida para continuar avanzando, desde la cooperación y el diálogo técnico, en la evolución del Sistema Nacional de Salud.