
Por Virginia Delgado
10 de agosto de 202632 años, metro y medio de altura, ojos marrones y manejo de español e inglés. Así reza la ficha policial de Andrea Sánchez Antelo difundida por Europol.
Esta mujer coruñesa está en busca y captura por haber ejercido como médica desde 2019 a 2022 sin contar con ninguna titulación. Lo hizo en varios centros sanitarios de A Coruña, Lugo y Madrid, dejando un extenso historial de intrusismo y falsificaciones.
En la alerta de la agencia europea se especifica que “desapareció tras haber realizado prácticas médicas fraudulentas provocando un importante reguero de víctimas".
Después de que Sánchez no se presentara al último juicio contra ella, previsto en el Juzgado de Instrucción número 2 de Lugo, el juez dictó una orden judicial de busca, captura e ingreso inmediato en prisión.
Respecto a los delitos de los que se le acusa, se encuentran los de intrusismo profesional y falsedad de documento público. No obstante, antes del proceso judicial de Lugo, el Juzgado de lo Penal número 4 de A Coruña la condenó a un año de prisión por hacerse pasar por facultativa del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña.
Según ha informado La Voz de Galicia, la pena quedó en suspenso bajo la condición de no volver a delinquir en los dos años siguientes, pero reincidió en menos de seis meses y fue arrestada por la Guardia Civil en la localidad coruñesa de Carballo en octubre de 2022.
La falsa médica ejerció como tal en la residencia de mayores lucense DomusVi de Outeiro de Rei, donde pasó consulta, modificó pautas farmacéuticas y firmó un certificado de defunción. En este lugar presentó un certificado falso de la Universidad de Santiago de Compostela. Sánchez fue descubierta por el Colegio de Médicos de Lugo y continuó con su falsa identidad en A Coruña, Ferrol y Madrid, ciudades en las que fue contratada por farmacias, mutuas médicas y Cruz Roja.