
Por Medicina Responsable
14 de agosto de 2026Prichard Colón, una de las grandes promesas del boxeo puertorriqueño, ha fallecido a los 33 años después de más de una década marcada por las graves secuelas de la lesión cerebral que sufrió durante un combate en 2015. Su padre y antiguo entrenador, Richard Colón, confirmó la muerte este jueves 13 de agosto a través de las redes sociales.
La vida del boxeador cambió por completo el 17 de octubre de 2015, durante una pelea contra Terrel Williams en Fairfax, Virginia. A lo largo del combate, Colón recibió varios golpes en la parte posterior de la cabeza, conocidos en el boxeo como rabbit punches, una zona especialmente vulnerable por el riesgo de provocar lesiones neurológicas graves.
El combate se prolongó durante nueve asaltos. Colón llegó a quejarse de los impactos ilegales, cayó por primera vez en su carrera y terminó perdiendo por abandono después de quitarse los guantes al pensar, debido a la desorientación, que la pelea había terminado. Tras el combate, su equipo advirtió de que estaba incoherente y sufría mareos.
Poco después, el atleta vomitó en el vestuario y acabó desplomándose. Fue trasladado de urgencia a un hospital, donde los médicos detectaron una hemorragia cerebral que obligó a realizarle una intervención quirúrgica de emergencia. Posteriormente permaneció 221 días en coma.
Colón nunca volvió a competir. Durante los años posteriores, su familia fue mostrando públicamente parte de su proceso de rehabilitación, mientras el exboxeador trataba de recuperar capacidades motoras y de comunicación. Su trayectoria profesional terminó con un balance de 16 victorias, 13 de ellas por nocaut, y una derrota.
Su caso también tuvo consecuencias en materia de seguridad dentro del boxeo. El Consejo Mundial de Boxeo (WBC) respaldó posteriormente la denominada “Regla Prichard Colón”, orientada a reforzar la tolerancia cero frente a los golpes en la parte posterior de la cabeza. La medida insta a los árbitros a intervenir mediante advertencias, deducciones de puntos o incluso descalificaciones cuando se produzcan este tipo de impactos.
El organismo ha advertido en distintas ocasiones de que los golpes en la nuca pueden provocar consecuencias catastróficas, entre ellas parálisis o daños cerebrales severos.
La familia de Colón también emprendió acciones legales por lo ocurrido durante aquella pelea y reclamó más de 50 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. Según la información disponible, el procedimiento no llegó a juicio y permanecía sin resolver.
Richard Colón confirmó finalmente el fallecimiento de su hijo con un mensaje en el que agradeció el apoyo recibido durante todos estos años. “Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal. Ahora está en mejor mundo”, escribió. También recordó el deseo del exboxeador de volver a Puerto Rico y pidió que mantuvieran a la familia en sus oraciones.