
Por Nuria Cordón
7 de mayo de 2026El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha enviado a un experto de la EU al crucero afectado por hantavirus con el objetivo de investigar el brote y coordinar la respuesta de salud pública junto a los Estados miembros implicados y otras autoridades relevantes.
La intervención se produce en un contexto marcado por la incertidumbre sobre el alcance del brote y los mecanismos de transmisión. “Aún existen muchas incógnitas en torno a este brote de hantavirus y es importante adoptar un enfoque de precaución en este momento para reducir la probabilidad de una mayor transmisión. Un experto del ECDC está a bordo para obtener más información y orientar las acciones de salud pública”, ha señalado la directora del organismo, Pamela Rendi-Wagner.
El ECDC ha confirmado que el virus identificado en el brote es el hantavirus Andes, una variante presente en Sudamérica y la única dentro de este grupo capaz de transmitirse de persona a persona, aunque este tipo de contagio requiere contacto estrecho y prolongado. Según el organismo europeo, ya se han implementado medidas a bordo del buque para reducir el riesgo de infección entre pasajeros y tripulación, mientras continúan las investigaciones para determinar dónde y cómo se produjeron los contagios y cuál ha sido el nivel de exposición.
En paralelo al despliegue del experto, el ECDC ha publicado un informe de evaluación de riesgo (Threat Assessment Brief) en el que incluye recomendaciones específicas tanto para los pasajeros y la tripulación como para la gestión sanitaria en el punto de entrada a la Unión Europea.
Ante la información epidemiológica aún limitada, el largo periodo de incubación del virus y la posibilidad (aunque poco frecuente) de transmisión entre personas, el organismo recomienda adoptar medidas de precaución, entre ellas la evacuación médica de los pasajeros sintomáticos, miembros de la tripulación y contactos estrechos.
Pese a la situación, el ECDC subraya que el riesgo para la población general en Europa sigue siendo “muy bajo” y que no se espera una transmisión generalizada.
Según el análisis del organismo, cualquier transmisión adicional previsiblemente será limitada, tanto por las características del virus —que requiere contacto estrecho— como por las medidas de prevención y control ya aplicadas a bordo y durante el desembarco, así como por el seguimiento posterior de los casos.
No obstante, el ECDC insiste en que persisten “incertidumbres significativas” y que las investigaciones continúan abiertas para esclarecer el origen del brote y su alcance real.
El organismo europeo está trabajando de forma coordinada con las autoridades sanitarias nacionales de España, Países Bajos, otros países del Espacio Económico Europeo, Reino Unido y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evaluar la situación y apoyar la respuesta sanitaria. Además, colabora con el laboratorio de referencia de la Unión Europea para patógenos virales emergentes, zoonóticos y transmitidos por roedores, con el objetivo de reforzar la capacidad diagnóstica.