
Por Medicina Responsable
1 de septiembre de 2026El verano vuelve a demostrar su lado más amargo: el impacto del calor extremo sobre la salud. Y es que este 2026 ha sido especialmente letal, registrándose un total de 5.200 muertes asociadas a las altas temperaturas, según el sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo).
Este, concretamente, ha estimado que se han producido 5.232 muertes achacables a dicho motivo desde el 15 de mayo hasta el 31 de agosto, 2.147 de ellas en el último mes. Así, se han superado así las cifras de los que hasta ahora eran los dos veranos más letales desde 2015 que empezaron los recuentos: las producidas los años 2022, cuando se contabilizaron 4.789, y el de 2023, con 3.035.
En este sentido, cabe recordar que el MoMo no cuantifica muertes reales sino que hace una proyección estadística cruzando datos de umbrales máximos de temperatura y defunciones de los registros civiles.
No obstante, aún no se ha llegado a las del histórico verano de 2003, cuando unas 13.000 personas perdieron la vida en España a consecuencia de las altas temperaturas, que propició el diseño y puesta en marcha de un plan de prevención de los efectos del calor en la salud por parte del Ministerio de Sanidad.
Por meses, julio cerró con 2.025 muertes frente a las 1.060 de 2025, lo que le convirtió en el segundo con mayor mortalidad desde el de 2022, cuando se contabilizaron 2.217.
Mientras, y a falta de los datos definitivos (que tardan alrededor de una semana en consolidarse), agosto de 2026 registra este lunes 2.147, un número parecido a los del año pasado, que por ahora es el más letal desde 2015 con 2.172.
La inmensa mayoría de las defunciones de este verano, como en todos, se producen en los mayores de 65 años (5.048), especialmente en los de mas de 85, que suponen el 62 % del total con 3.256. Asimismo, las mujeres, con el 60 % del total, son las más afectadas.