
Por Juan García
7 de mayo de 2026Con los ecos de la pandemia de la Covid aún resonando, la aparición de una amenaza vírica, que para la mayoría de la población era completamente desconocida hasta hace unos días, ha despertado los miedos y recuerdos del año 2020. El brote de hantavirus surgido en el crucero MV Hondius ha generado un enorme revuelo internacional que en España se ve amplificado por el desembarco previsto de los pasajeros y la tripulación en Tenerife. Una decisión no exenta de críticas que se ha tomado en coordinación entre el Gobierno y las autoridades sanitarias internacionales, ante la petición expresa de la OMS, y en base a estimar escaso riesgo para la población general.
Ante las incertidumbres, temores y desinformaciones que corren como la pólvora en redes sociales, los expertos responden con la información que se tiene sobre este virus, que se conoce desde hace varias décadas. Los testimonios recopilados de estos perfiles por el Science Media Center (SMC) documentan un virus con cepas en circulación en países de Sudamérica (de donde procede el crucero) y que no presenta riesgo para la población general. No en vano, la coordinación en la respuesta sanitaria y la prevención de más contagios con protocolos que eviten su diseminación es fundamental ante una infección que tiene un periodo de incubación de 45 días.
Uno de los puntos en los que coinciden los expertos es en descartar cualquier paralelismo con la Covid. “No tiene absolutamente nada que ver”, afirma el exjefe de servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de Salud, expresidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), Amós García Rojas. Para este epidemiólogo, hay dos elementos diferenciales entre una y otra patología. En primer lugar, el conocimiento acumulado sobre el hantavirus, mucho mayor que el que se tenía sobre la Covid; y en segundo, la “complicada” transmisión de persona a persona, a diferencia del virus de la pandemia de 2020, que se propagaba por el aire.
A este respecto, el epidemiólogo e investigador en la Fundación para el fomento de la investigación sanitaria y biomédica de la Comunidad Valenciana, Salvador Peiró, señala que no estamos ante un patógeno con capacidad de diseminación comunitaria, por lo que concluye que “los servicios sanitarios y de salud pública de España están muy capacitados para controlar esta situación”.
La OMS ha confirmado que, de la familia de los hantavirus, la variante en circulación es la cepa andina, que tiene capacidad de contagio interpersonal, aunque los expertos apuntan que muy reducida. “El hantavirus se transmite básicamente o bien por contacto directo o inhalación de partículas microscópicas pulverizadas de heces, orina o saliva de roedores; o bien por consumo de alimentos contaminados por estos residuos de roedores. La transmisión persona a persona es muy complicada”, explica García Rojas.
Por este motivo, el ECDC califica de bajo el riesgo de infección para la población general, ya que estos contagios son “muy poco frecuentes” y requieren de un “contacto estrecho y directo”, como explica la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, Maria João Forjaz.
Desde la Universidad de Glasgow, el investigador del Centro de Investigación Viral del MRC, Liam Brerley, también coincide en señalar lo infrecuente del contagio interpersonal. “Aunque estas afecciones son potencialmente mortales, la mayoría de las infecciones por hantavirus no progresan hasta esta fase de la enfermedad, y es más probable que lo hagan en personas con afecciones de salud subyacentes”, añade.
Por su parte, el portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud pública y Gestión sanitaria, Adrián Hugo, aporta los últimos datos epidemiológicos de los que se disponen: “la letalidad en 2025 en Argentina ha sido del 25% y son contados los brotes donde ha llegado a sostenerse una transmisión terciaria, es decir, el que un caso haya infectado a otra persona y esta, a otra”.
No obstante, la elevada mortalidad (que puede elevarse hasta el 35-50% en casos graves) y la ausencia de un tratamiento específico, obligan a priorizar la atención a los enfermos y sus contactos. La profesora adjunta y epidemióloga especializada en enfermedades infecciosas de la Universidad de Cambridge, Charlotte Hammer, advierte que el principal peligro de los hantavirus denominados “del Nuevo Mundo” (como la variante andina detectada) presentan síntomas inespecíficos al principio y con una elevada letalidad cuando progresan hacia un síndrome pulmonar. Dado el extenso periodo de incubación, no descarta que sigan detectándose más casos asociados al brote.
Este brote deja, por el momento, ocho afectados. Entre ellos hay tres fallecidos, uno de ellos con infección por hantavirus confirmada en laboratorio. Además, hay otros dos casos confirmados serológicamente: un enfermo ingresado en Suiza (que se bajó del barco en Santa Elena) y otro en Sudáfrica, que se encuentra en la UCI. A estos se suman otros tres pacientes sintomáticos evacuados en avión desde Cabo Verde con rumbo a Ámsterdam (dos de ellos tuvieron que hacer escala en Gran Canaria), entre los que se encuentra el médico de la tripulación.
El siguiente paso será el fondeo de la embarcación en el puerto de Tenerife para, desde allí repatriar a los pasajeros a sus países de origen. Los casos activos o sintomáticos, previo examen del Centro Europeo para el Control de Enfermedades, no viajarán a Canarias. Serán evacuados directamente desde Cabo Verde mediante aeronaves medicalizadas hacia unidades hospitalarias de alto aislamiento para recibir atención especializada. Los que llegarán al archipiélago, según informa el Ministerio de Sanidad, serán los contactos estrechos o pasajeros sin síntomas. El desembarco se realizará mediante circuitos sanitarios controlados, con traslado directo desde el puerto hasta el aeropuerto y posterior retorno a sus países de origen, evitando en todo momento el tránsito por espacios abiertos a la población general. En el caso de los pacientes españoles, serán trasladados al hospital militar Gómez Ulla.
El MV Hondius está previsto que arribe a costas españolas en los próximos días, tras estar varado frente a Cabo Verde desde el pasado lunes. La decisión de hacer escala en Granadilla (Tenerife) ha contado con el rechazo de las autoridades locales, desde el presidente Fernando Clavijo, hasta el Cabildo insular, que han reprochado la falta de información recibida sobre la gestión.
Desde el Gobierno y el Ministerio de Sanidad basan en tres argumentos esta decisión: el imperativo legal y humanitario según el Reglamento Sanitario Internacional (ante la petición formal por carta de la OMS de llevar la embarcación al puerto más cercano), la incapacidad técnica en Cabo verde para gestionar esta situación y la necesidad de control epidemiológico bajo altos estándares.
Los expertos citados coinciden en considerar acertada la decisión, en base al nivel de riesgo controlable y la preparación de los servicios sanitarios y de emergencias españoles para una situación como esta.