
Por Medicina Responsable
14 de septiembre de 2026Antes de la entrada masiva de miles de personas provenientes de África a Ceuta, Enrique Roviralta era conocido por ser el jefe del área de Otorrinolaringología del hospital de la ciudad autónoma y por su compromiso con la sanidad local. Sin embargo, tras la crisis migratoria, se ha convertido en todo un referente del sentir de sus médicos. "Durante mis vacaciones, contactaba con radios y televisiones nacionales para narrar cómo estaba la situación a principios del mes de agosto. Y ahora, como no ha cambiado prácticamente nada, lo sigo haciendo", adelanta a Medicina Responsable.
Y es que el doctor, presidente también de la agrupación colegial y sindical de los facultativos ceutíes, ha sido una de las voces más críticas con la gestión de la crisis por parte del Gobierno y del Ministerio de Sanidad. "En más de 40 días, no han mejorado las condiciones laborales de ninguno de nuestros médicos. Es más, creo que van a peor", advierte, además de realizar una evaluación de la situación de la sanidad ceutí para este medio.
¿Continúa la vacunación de migrantes? ¿Con qué datos cuenta el Hospital Universitario de Ceuta?
La semana pasada me reuní con la consejera de Sanidad de Ceuta y le pregunté ese dato: me dijo que se habían vacunado 2.000 migrantes, que son únicamente los filiados. A los demás, por supuesto, no se les puede vacunar porque debe de haber un registro con una ubicación física de cada uno. Y ese es el problema: al paso que va el papeleo, estaremos así hasta otoño o invierno.
De momento, si estimamos que siguen unos 20.000 migrantes en Ceuta, podemos afirmar que hay un 10% de ellos vacunados.
Desde los sindicatos y las entidades sanitarias se lleva un mes denunciando la sobrecarga laboral de los profesionales y la falta de seguridad en el trabajo. ¿Cómo se está viviendo desde el Hospital Universitario de Ceuta?
No se imagina cómo están en Urgencias: el que no llora, tiembla. Hay dos médicos de baja médica y otro ha pedido la renuncia. Pero no hacen nada, a pesar de que existen documentos que afirman que han aumentado las asistencias un 1.600%. Tenemos que proyectar la imagen real, porque el Gobierno está negando la mayor.
El servicio está al límite y los profesionales necesitan ayuda psicológica. La situación es trágica, como dijo Tomás Cobo, el presidente de la Organización Médica Colegial. En ese sentido, la Fundación para la Protección Social ha acordado activar un protocolo de emergencia para asistencia psicológica a los médicos de Urgencia del Hospital Universitario de Ceuta.
Y menos mal porque el Ingesa lo que ha decidido es dar charlas de salud mental. Eso es como si a un enfermo de cáncer, en vez de darle tratamiento oncológico, le das una charla.
Otra de las discrepancias de los profesionales sanitarios ceutíes con la Administración tiene que ver con la fiabilidad de los datos de asistencias y ocupación que, según han defendido, no se corresponden con los publicados por Ingesa ¿Cree que existe un problema de desinformación?
No, existe un problema de ocultación, que no es lo mismo. Por desinformación entiendo que la población no está informada. Sin embargo, la ocultación es cuando no quieres trasmitir una información, y eso es peligroso y tendencioso.
Por ejemplo, con el número de camas se están haciendo trampas con las cifras. Partimos de que este hospital tiene 175 operativas, pero en verano se cierran algunas porque el personal se va de vacaciones y nos quedamos en unas 85 disponibles. Eso quiere decir que hay 85 camas dispuestas a utilizarse porque hay recursos y personal para hacerlo. Si con la crisis migratoria abrieron un ala para ampliar las camas, sin apoyarlo de más personal, lo que hicieron fue exponer a los profesionales a un mayor nivel de sobrecarga.
¿Considera que la población de Ceuta no se ha visto afectada, como defendió el presidente del Gobierno?
Rotundamente no. Ha habido cancelación de consultas y de cirugías, y las medias de espera en Urgencias se han multiplicado por tres, como es lógico. Si el personal médico está al 50% porque es verano y la asistencia se triplica, cómo no va a verse afectada la población.
Además, a todo eso hay que sumar que han sido muchos los pacientes que no han acudido a sus citas por miedo.
Uno de los problemas para atraer sanitarios a la ciudad es la
Porque las condiciones son pésimas. La hora de guardia se cobra a 20 euros brutos. Yo, que soy otorrino, me pagan 10,50 euros, concretamente. Y si tengo que ir a las cuatro de la mañana a realizar una operación me siguen pagando eso, aunque a las ocho de la mañana vuelva a pasar consulta como si nada. ¿A qué médico le gustaría estar en mi situación?
Como presidente del Colegio de Médicos le diría a la gente que viniera porque necesitamos médicos. Pero moralmente, ¿cómo voy a defender esa postura si tenemos las peores condiciones de toda España y unas condiciones sociales con las que el propio ceutí se está planteando irse? Yo puedo tener la autoritas, pero no la potestas. Esa la tiene la Administración. El problema es que Ceuta se declaró área de difícil cobertura, pero ya no lo es. Y si Ceuta no es de difícil cobertura, ya no sé qué lugar de España lo es.
Además, aquí no es que falten médicos, es que la ratio de facultativos por habitante es de 2,5 frente a los 3,4 de media nacional. Y ahora, con las circunstancias que tenemos añadidas, ¿quién va a querer venir si el Ministerio de Sanidad ya no apuesta por Ceuta?
Tras la crisis migratoria que están atravesando, ¿cómo definiría su relación y la del resto de médicos con las instituciones?
Me he reunido personalmente con la ministra de Sanidad, Mónica García, y con el secretario de Estado, Javier Padilla; pero mantenemos unas posturas muy discrepantes. Ellos hablan de "cuasinormalidad" y nosotros de catástrofe asistencial. Ellos dicen que prácticamente no pasa nada en el hospital y nosotros nos referimos a un colapso sanitario. Ellos mantienen que han contratado a 100 profesionales y a nosotros las cifras no nos salen. De todos esos, habrá dos o tres facultativos.
Respecto a los médicos, no se fían del Ministerio de Sanidad ni del Ingesa. Han llegado a un punto de no retorno por la indignación, la frustración y la impotencia. Aquí ha crispado mucho que la ministra haya dicho que la hemos insultado. De hecho, ya le hemos mandado una carta pidiéndole que rectifique porque no es verdad. Si alguien se lo llamó, no fue un médico. Nosotros no la insultamos, la pedimos auxilio.
Desde la llegada masiva de migrantes el 30 y 31 de julio hasta el día de hoy, ¿qué cree que ha mejorado en la sanidad ceutí?
Mi respuesta es que no sabría qué responder a esa pregunta. Le podría decir muchas cosas que han empeorado, pero ni una sola que ha mejorado. Esto es la crónica de una muerte anunciada porque se están cargando la sanidad de Ceuta por inacción, y nosotros se lo venimos advirtiendo desde hace mucho. Veo que no hay voluntad política, que es lo más importante. Pueden decir que tienen 120 millones de euros, pero no sirven de nada si no hay dónde aplicarlos. Esto no es cuestión de un "ojalá", sino de actuar, pero el Estado está en punto muerto en Ceuta, y no camina ni hacia delante ni hacia detrás.
Lo he dicho desde el principio, Ingesa es un modelo ya caduco y debería desaparecer, porque ya ha dado demasiadas muestras de que es inoperativo e ineficiente. Deberíamos trasladarnos a uno más cercano con las ciudades autónomas y que de verdad escuche a los profesionales, porque ahora mismo se basa en mesas sectoriales. Por cierto, en las dos últimas mesas donde se negocia con la Administración el Sindicato Médico de Ceuta nos hemos levantado por la actitud de prepotencia de Ingesa.
Los sindicatos médicos acaban de convocar una huelga indefinida. ¿Planean secundarla los facultativos de Ceuta?
Yo creo que uno de los lugares con más motivos para hacer una huelga indefinida es Ceuta. Es decir, si en algún sitio de España los médicos están más que motivados y con más razones que nadie, es Ceuta. Primero porque dependemos directamente de Sanidad y segundo porque estamos viviendo en nuestras propias carnes lo que un ministerio es capaz de hacer con sus profesionales, que es dejarlos tirados.
Otra cosa es que podamos, porque las circunstancias son las que son. Pero eso ya se decidirá cuando llegue el momento.