
Por Gonzalo de Esteban
19 de octubre de 2026El violento paso de la dana 'Adam' por el litoral mediterráneo y el archipiélago balear ha obligado a las autoridades sanitarias a reorganizar de forma drástica la atención médica. Las lluvias torrenciales, los cortes de carreteras y las órdenes de confinamiento decretadas en más de 140 municipios han llevado a los servicios de salud a volcarse con las urgencias y a evitar a toda costa que enfermos y profesionales tengan que jugarse el tipo en la carretera.
La Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana ha decidido suspender y reprogramar de forma automática todas las consultas externas y citas médicas que no sean de carácter urgente para los vecinos de las localidades confinadas. Esta medida afecta de lleno a zonas como Gandía y Dénia, donde las riadas y los avisos meteorológicos han dejado intransitables varios accesos.
Para tranquilidad de los usuarios, los centros de salud están avisando por SMS a cada afectado para confirmar la cancelación de su cita, aclarando que no hace falta hacer ninguna gestión porque Sanidad les dará una nueva fecha. Mientras tanto, los Puntos de Atención Continuada y las urgencias de los hospitales siguen plenamente operativos y reforzados para atender cualquier emergencia, aunque las autoridades insisten en pedir a la población que no coja el coche salvo que sea estrictamente necesario.
Por su parte, en las Islas Baleares el foco preventivo se ha puesto en garantizar la asistencia sin retrasos y en proteger a los colectivos más vulnerables. En Ibiza y Formentera, el hospital de referencia Can Misses ha cambiado el turno de sus médicos de guardia: los especialistas que antes esperaban el aviso desde casa ahora permanecen de forma presencial dentro del propio centro hospitalario.
Al mismo tiempo, en el terreno sociosanitario, el Consell d’Eivissa ha suspendido temporalmente las actividades del centro de día para usuarios externos en la Residencia Cas Serres. La idea es evitar que los mayores tengan que desplazarse por carretera en medio del temporal. Por su parte, los ancianos que viven allí de forma permanente siguen recibiendo sus cuidados y atención médica con total normalidad y sin salir de las instalaciones.