
Por Santiago Melo
5 de marzo de 2026El Mobile World Congress (MWC), celebrado en Barcelona del 2 al 5 de marzo, ha puesto fin a su edición de 2026, marcada por las novedades en conectividad, inteligencia artificial, robótica y gestión del dato, y con un número de visitantes que alcanzó los 105.000 en el 20º aniversario del evento.
La inauguración oficial del MWC corrió a cargo del rey Felipe VI, que durante su recorrido por el recinto de Fira de Barcelona se detuvo en varias aplicaciones vinculadas a la salud. Entre ellas, soluciones de inteligencia artificial en el ámbito sanitario y de emergencias, además de proyectos con demostraciones en directo orientados a la asistencia y la rehabilitación.
En el arranque institucional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprovechó el acto de bienvenida para advertir de los riesgos del entorno digital en términos de bienestar. “No podemos sacrificar la libertad, la convivencia o la salud mental en el altar de los oligarcas tecnológicos”, afirmó, pidiendo actuar “frente a lo malo” con firmeza y sin miedo, y emplazando a empresas, gobiernos, científicos y sociedad civil a llegar a acuerdos antes de que sea tarde.
Durante su visita, el rey Felipe VI conoció, en el estand de la Fundación MWCapital Barcelona, el proyecto de nanobots aplicado a la salud del investigador Samuel Sánchez, una línea de innovación biomédica que busca abrir nuevas vías de intervención y monitorización a escala microscópica.
Una de las iniciativas más destacadas presentadas en el congreso fue el exoesqueleto robótico de la empresa catalana Able Human Motion, que ya ha superado la fase experimental y se utiliza en hospitales públicos de Cataluña para rehabilitación neurológica en pacientes con lesión medular, ictus, esclerosis múltiple y enfermedades neurodegenerativas. El sistema permite ponerse de pie y caminar de forma asistida, y además registra datos en tiempo real, como número de pasos, tiempo de marcha o simetría, para ajustar protocolos de rehabilitación de manera individualizada.
Otra de las propuestas con aplicación asistencial inmediata fue la plataforma portátil desarrollada por Eurecat y la ‘startup’ BioEclosion, definida como un “laboratorio de bolsillo” para diagnóstico in vitro. El dispositivo está pensado para obtener resultados cuantitativos en alrededor de 10 minutos a partir de pequeños volúmenes de muestra, con potencial uso en enfermedades infecciosas, seguimiento de crónicos, seguridad alimentaria y veterinaria. Su planteamiento ‘point-of-care’ permite llevar la capacidad analítica a entornos como atención primaria, farmacias o el domicilio, e incorpora transmisión de datos para integrarse en circuitos de telemedicina y monitorización remota.
Investigadores de UIC Barcelona presentaron BioSphereGutta, una gutapercha (el material termoplástico natural más utilizado en odontología para sellar los conductos radiculares tras una endodoncia), para endodoncia avanzada que busca mejorar el sellado de los conductos radiculares y reducir fallos por reinfección. El desarrollo incorpora microesferas bioactivas para aumentar la adhesión a la dentina y promover biomineralización, con la posibilidad de liberar de forma sostenida fármacos o moléculas en el futuro.
En la vertiente de sistema sanitario, la Comunidad de Madrid defendió en el MWC su apuesta por la digitalización y el uso de inteligencia artificial, con un mensaje centrado en la gestión del dato como eje del modelo asistencial y en la interoperabilidad para que la información clínica acompañe al paciente a lo largo de su vida entre distintos servicios de salud. En ese debate, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, subrayó la necesidad de que la innovación avance con un marco seguro y con supervisión humana.
En la misma dirección de trasladar tecnología a entornos reales, HM Hospitales, Huawei y TRC anunciaron un acuerdo para crear un showroom aplicado al sector sanitario en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, con espacios de simulación clínica, laboratorio y herramientas como un avatar interactivo. El objetivo es validar soluciones en escenarios asistenciales y reforzar la formación en salud digital.
Entre los lanzamientos orientados a hábitos digitales, el MWC recogió la propuesta de Balance Phone, un teléfono presentado como alternativa minimalista que prioriza funciones esenciales y busca limitar distractores. Su enfoque apunta a un uso más consciente del dispositivo, con la idea de reducir la sobreexposición a pantallas y apoyar rutinas de desconexión, un debate alineado con las advertencias sobre bienestar y salud mental en el entorno digital.
Samsung llevó al MWC los Galaxy Buds4 Series, unos auriculares con funciones pensadas para mejorar la experiencia auditiva en entornos ruidosos y prolongados. La propuesta se apoya en ajustes inteligentes de sonido y cancelación de ruido adaptativa, con el objetivo de favorecer confort, concentración y descanso auditivo, un componente que algunas compañías encuadran dentro de su estrategia de bienestar digital.
Con el cierre de esta edición, el MWC 2026 deja, además de las tendencias habituales del sector tecnológico, un repaso amplio de iniciativas que buscan aterrizar la innovación en la práctica clínica, desde la rehabilitación y la robótica asistencial hasta el diagnóstico rápido, la integración del dato sanitario y el debate sobre salud mental y hábitos digitales.