
Por Juan García
14 de agosto de 2026La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) se ha sumado a las críticas a la actuación del Ministerio de Sanidad en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta. En un comunicado, el sindicato ve insuficiente la respuesta que ha dado la ministra, Mónica García ante la presión asistencial desatada por la llegada de migrantes. Por ello, reclaman su implicación “directa e inmediata” sobre el terreno, ante la “extraordinaria” presión asistencial que están afrontando los profesionales estos días.
No en vano, la Confederación apunta que la situación no es nueva, sino que ensalza los problemas existentes para el colectivo médico en la ciudad autónoma, entre los que señala la falta de profesionales, las dificultades para cubrir determinadas plazas, la presión asistencial y las condiciones en las que ejercen de los facultativos. Unas circunstancias que, según subraya CESM, viene denunciando el propio sindicato desde tiempo atrás.
Los médicos no son el único colectivo sanitario que han advertido de la gravedad de la situación, pues también el Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) considera insuficientes los refuerzos sanitarios del Ministerio ante la crisis migratoria, por lo que exige un compromiso "real" y "firme" que garantice los medios necesarios para que los profesionales puedan seguir atendiendo a los ceutíes sin poner en riesgo su bienestar físico y mental.
Por su parte, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, se ha pronunciado sobre esta situación a través de redes sociales. En su perfil de X, Padilla ha insistido en que, si bien hay una “importante tensión” sobre la sanidad ceutí, "no hay una situación de colapso sanitario a día de hoy”. El secretario de Estado recalca que se trata de una crisis humanitaria y no sanitaria y que el sistema sanitario local está manteniendo la actividad asistencial sin cancelaciones.
Padilla también ha reconocido el “innegable esfuerzo” de los profesionales en estos momentos, aunque se ciñe a las cifras para rebajar el impacto asistencial que está teniendo la llegada de migrantes. En su balance de la gestión realizada en estas semanas, ha expuesto que el primer día tras la entrada de migrantes hubo un pico de 1.149 atenciones sanitarias "que, de haberse mantenido, habría colapsado todo". Tras ello, ha subrayado que las cifras bajaron y se estabilizaron "entre 300 y 400 asistencias diarias", por lo que considera que "la repercusión sobre la ocupación hospitalaria ha sido baja".
En este sentido, ha manifestado que el Hospital Universitario de Ceuta cuenta con 175 camas y ahora tiene una ocupación de en torno al 63 por ciento. "De las camas ocupadas, solo 33 son por migrantes", ubicándose dos en Pediatría, tres en Obstetricia, ocho en el área quirúrgica, siete en la médica y 13 en el clúster de urgencias), ha especificado.
A propósito de la actuación del Ministerio ante la crisis en la zona, reprochan que la respuesta de García se haya limitado a desgranar “cifras de actividad, inversiones y evolución de las plantillas”, algo que, a su juicio, no responde al fondo de la denuncia de los profesionales.
Ante el anuncio de la ministra de visitar Ceuta “en las próximas semanas”, para CESM este desplazamiento llegaría tarde: “Debería producirse mientras la situación en la ciudad sigue siendo objeto de preocupación y no cuando las circunstancias mejoren y sirva únicamente para la foto ante un problema ya solventado por el esfuerzo de los profesionales”.
Por este motivo, instan a García a acudir a la zona para conocer de primera mano la situación a través de los testimonios de los profesionales de Urgencias y Atención Primaria. Así, piden que se contraste la información facilitada por los directivos de INGESA con la realidad que trasladan los profesionales en primera línea.
Al mismo tiempo, piden una explicación pública al Ministerio en la que desgrane las medidas que plantea para resolver los “problemas estructurales” de la plantilla médica en la localidad.
El sindicato matiza que no pretende llevar estas críticas al terreno de la confrontación política, sino que su postura obedece a la reclamación de exigir responsabilidad institucional: “La sanidad de Ceuta depende directamente del Estado y el Ministerio de Sanidad no puede desentenderse de los problemas que sus propios profesionales están denunciando”.