
Por Medicina Responsable
20 de agosto de 2026“La solución a los problemas de la sanidad de Ceuta no pasa por silenciar a sus profesionales. Pasa por escucharles y resolverlos”, afirma la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) en un comunicado titulado “No permitiremos que ningún médico sea coaccionado por denunciar la situación sanitaria de Ceuta” y que va dirigido directamente al Instituto de Gestión Sanitaria (Ingesa).
Y es que, tras las informaciones publicadas por el diario El Debate en las que profesionales del hospital de la ciudad han denunciado amenazas desde la gerencia por contar en los medios su precaria situación tras la crisis migratoria, CESM ha exigido respuestas al Ministerio de Sanidad. "Pedimos que garantice que ningún profesional sea objeto de represalia alguna por sus declaraciones y actúen para recuperar un clima de respeto, libertad y normalidad”.
Por su parte, Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta y del Sindicato Médico de Ceuta, ha expresado en declaraciones a Medicina Responsable que "sería un auténtico despropósito querer callar la boca del personal médico", aunque confirma que no hay ninguna presión ni amenaza por escrito. "Parece ser que las polémicas palabras se dieron a viva voz en una reunión a la que asistieron algunos compañeros", aclara.
Según El Debate, las presiones han llegado por parte de la gerencia y la dirección territorial del Hospital Universitario de Ceuta, por lo que algunos profesionales sienten temor porque el Ingesa no renueve su contrato. “Estoy segura de que, cuando tengan que renovarme, van a decir que no. Como estoy hablando va a pasar eso”, se lee en uno de los testimonios. “El gerente dijo que ya tomaremos medidas disciplinarias contra los que han estado dando información a los medios”, afirma otro.
Ante estas declaraciones, CESM ha mostrado su preocupación y ha mandado un “mensaje inequívoco” a los responsables del Ingesa: “Los médicos no están obligados a guardar silencio para proteger la imagen de una determinada gestión. La defensa de la sanidad pública y de los pacientes exige transparencia y capacidad para reconocer las deficiencias y corregirlas”.
Y es que, según el colectivo sindical, el “intento de utilizar la posición jerárquica para intimidar a los profesionales y limitar su libertad” es una evidente vulneración de sus derechos fundamentales, algo que, según califica, sería un comportamiento absolutamente inadmisible en una institución pública”.
“Los médicos no pueden ser amenazados por explicar a la sociedad las dificultades que encuentran en el ejercicio de su profesión. No solo porque expresarlas constituye un derecho, sino porque denunciar las deficiencias que pueden afectar a la atención de los pacientes forma parte también de su responsabilidad como médicos”, argumenta CESM.
Por todo ello, anuncia, adoptará las medidas legales que corresponden “si se confirma la existencia de amenazas, coacciones, represalias laborales o cualquier otra actuación destinada a silenciar sus declaraciones”.
Además, recomienda a cualquier profesional que las haya podido recibir que lo ponga en conocimiento del Sindicato Médico de Ceuta, pues será el encargado de “recabar la información necesaria y prestar apoyo y asesoramiento legal”.
Por último, añade: “Quienes ocupan responsabilidades de gestión deben asumir las críticas y dar explicaciones sobre los problemas de la organización que dirigen, no intentar acallar a quienes los ponen de manifiesto”.