logo_medicina
Síguenos

Las agresiones a enfermeras se duplican en ocho años, con 3.285 notificadas en 2025

El 77% de los ataques son verbales y se concentran en Urgencias y Primaria, mientras los expertos advierten de que el miedo y la normalización ocultan una cifra aún mayor

Compartir
Las agresiones a enfermeras se duplican en ocho años, con 3.285 notificadas en 2025

Por Gonzalo de Esteban

16 de octubre de 2026

La violencia que sufren los profesionales de enfermería en España se ha multiplicado en los últimos años. El Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeras y Enfermeros, dependiente del Consejo General de Enfermería, ha registrado 3.285 agresiones durante el año 2025, una cifra que representa más del doble de las 1.593 notificaciones contabilizadas en 2017, cuando comenzó la actividad de este registro.

Estas cifras oficiales se han expuesto durante la mesa 'Cuidar a quienes cuidan: estrategias frente a la violencia en el ámbito sanitario', celebrada en el marco del XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) en Gijón. Durante la sesión, los ponentes advirtieron de que la dimensión real del problema es considerablemente superior a los datos presentados. Esta infrarrepresentación responde a que un número elevado de sanitarios no comunica los incidentes por ansiedad, miedo a represalias o por la tendencia a normalizar comportamientos hostiles.

Urgencias y Atención Primaria, los principales puntos de conflicto

Del total de episodios violentos notificados, el 77% corresponde a agresiones verbales (insultos, gritos o intimidaciones), mientras que el 23% restante se traduce en ataques físicos directos. La mayor parte de estas situaciones se concentran en las Urgencias hospitalarias, aunque los incidentes también afectan con frecuencia a las consultas de Atención Primaria y a la asistencia domiciliaria.

Entre las causas principales que desencadenan estas conductas figuran la insatisfacción de los usuarios con la atención, las demoras asistenciales, los tiempos de espera en las salas y la brecha entre las expectativas del paciente y los recursos que ofrece la red sanitaria.

Impacto psicológico  

Las consecuencias de la agresión van más allá de las secuelas físicas o las bajas laborales. Un estudio multicéntrico impulsado por el Consorci Sanitari Alt Penedès i Garraf sobre 489 encuestas a profesionales de siete grupos hospitalarios públicos (que agrupan a unos 10.000 trabajadores) revela que sufrir violencia deteriora directamente el bienestar emocional y genera mayores efectos negativos en el desempeño laboral.

La presión generada por estas agresiones altera el criterio clínico. Según se destacó en el debate, para evitar episodios violentos, algunos profesionales ceden ante demandas asistenciales que no están justificadas médicamente. Asimismo, la exposición continuada a estas situaciones incrementa de forma notable el deseo de los trabajadores de cambiar de centro o abandonar su servicio.

Tolerancia cero  

Para frenar esta escalada, el encuentro contó con la participación de representantes de la prevención de riesgos laborales, el Consejo General de Enfermería y la Policía Nacional, quienes instaron a considerar la violencia como un problema de seguridad laboral, salud organizacional y calidad asistencial.

Entre las soluciones propuestas, se subrayó la urgencia de homogeneizar los registros de datos entre administraciones para identificar las áreas de mayor riesgo, formar a las enfermeras en técnicas de comunicación y desescalada verbal, y coordinar a los centros sanitarios con las fuerzas de seguridad para implantar protocolos de apoyo y una política de tolerancia cero ante cualquier ataque. 



Te puede interesar
inteligencia-artificial-salud
Inteligencia Artificial en salud
fundacion-idis-avanza-espacio-datos-saniadd-privada
La Fundación IDIS avanza en el desarrollo del Espacio de Datos de la Sanidad Privada
comunidad-valenciana-dispensacion-medicamentos
Disponible la dispensación de medicamentos a ciudadanos de la C. Valenciana en países de la UE