
Por Medicina Responsable
1 de septiembre de 2025El desarrollo profesional de las especialidades de enfermería y su implantación efectiva con la oferta de plazas suficientes se ha convertido en una de las grandes reivindicaciones del colectivo. En el ámbito de la salud mental, en España hay cerca de 7.000 enfermeras con el título de especialista, de las cuales menos de mitad (48%) cuentan con un contrato acorde a su formación. Unas cifras que se antojan insuficientes para el sindicato de enfermería SATSE, desde donde ven “injustificable” tanto el bajo número de titulados como la falta de creación de puestos de trabajo.
Ante esta situación, el Consejo General de Enfermería (CGE) y la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (AEESME) hacen un llamamiento “urgente” para mejorar la coordinación en el abordaje y la prevención de los problemas de salud mental. En este sentido, destacan el “papel clave” que pueden jugar los profesionales de enfermería ante las “alarmantes” cifras de incidencia de problemas psicológicos.
El presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, invita a derribar los estigmas que persisten en torno a la salud mental y darle visibilidad a estos problemas desde la infancia. Por su parte, Francisco Megías, presidente de la AEESME, subraya el avance que se ha producido en los últimos años en esta materia, al tiempo que explica las crecientes cifras de incidencia al estilo de vida de las sociedades modernas, “que lleva aparejado estrés, pluriempleo o aislamiento social”. Ambos dirigentes inciden en la necesidad trabajar desde la infancia aspectos como el fortalecimiento de la personalidad, el autoconcepto y otros aspectos piscológicos, defendiendo la gran aportación que podrían hacer las enfermeras especialistas si se contara con profesionales y recursos suficientes.
Para el CGE, las 356 plazas EIR (Enfermera Interna Residente) ofertadas para la próxima convocatoria de Formación Sanitaria Especializada son un número “irrisorio”, por lo que instan al Ministerio de Sanidad a tomar consciencia de la dimensión del problema de la salud mental y la necesidad de paliarlo con más profesionales.
Megías denuncia el crecimiento progresivo en las plazas de psiquiatras y psicólogos mientras que “las enfermeras especialistas son las mismas desde la época de la reforma psiquiátrica. Esta situación crea una pirámide invertida en la que la demanda mayor es la de cuidados, que debe de resolver la psicoenfermera, que sufre una gran presión asistencial”. Para el presidente de AEESME, una de las claves para revertir esta saturación de la demanda asistencial es anticiparse a la proliferación de estas patologías en la edad adulta y apostar por el cuidado de la salud mental desde pequeños.
Desde el CGE y AEESME culpan a todas las administraciones de la falta de desarrollo de las especialistas, aunque desde SATSE puntualizan que hay una implementación “desigual por territorios”. Así, denuncian que algunas comunidades autónomas siguen sin tener reconocida la categoría de enfermera especialista en salud mental 20 años después de su aprobación estatal. Este es un diagnóstico común al resto de especialidades de enfermería, aunque desde estas entidades ponen el acento en el acuciante problema de la salud mental.
Además, reclaman una mayor presencia de estas especialistas en dispositivos preventivos y terapéuticos, como las unidades infanto-juveniles o las unidades de conductas adictivas, dado el incremento progresivo de casos entre la infancia y adolescencia.