
Por Medicina Responsable
3 de julio de 2026Europa registra 10.490 notificaciones por alertas alimentarias y salud animal y vegetal en 2025 a través de la Red de Alerta y Cooperación (ACN, por sus siglas en inglés). Un dato que no ha pasado desapercibido, ya que es el primero que rebasa la barrera de los 10.000 riesgos.
Así lo ha puesto de manifiesto el informe anual sobre la cooperación y el intercambio de información de los Estados miembros en material de controles oficiales de la cadena agroalimentaria. De esta manera, revela un aumento del 11% en el número total de notificaciones en comparación con el año anterior, siendo Alemania, Países Bajos y Bélgica los que más riesgos han contabilizado.
Además, el informe destaca la creciente participación de países que no pertenecen a la Unión Europea y los nuevos instrumentos de cooperación internacional, lo que ha contribuido a consolidar y fortalecer los sistemas de detección rápida de alertas y la comunicación entre las diferentes naciones en materia sanitaria y agroalimentaria.
Entre los artículos que más notificaciones han reportado se encuentran las verduras y frutas contaminadas por plaguicidas, pesticidas y microtoxinas, que representan aproximadamente el 18% del total. La mayoría de estos productos (sobre todo pimientos, tomates y cítricos) procedían de Turquía, Egipto, India y China. Además, los frutos secos y las semillas y sus derivados han representado el 13% de las notificaciones.
Otra de las categorías más señaladas han sido los complementos alimenticios, de los cuales más del 70% han presentado sospechas de fraude debido a declaraciones sanitarias engañosas, ingredientes no autorizados o sustancias farmacológicas ocultas. De hecho, esta situación ha llevado a la Comisión Europea a desarrollar una campaña específica de control sobre estos productos.
Respecto a los productos cárnicos, los principales problemas fueron microbiológicos, encabezando la lista la contaminación por Salmonella, Listeria y Escherichia coli. En pescados y mariscos, las alertas se debieron mayoritariamente a la presencia de mercurio, cadmio, problemas de trazabilidad y adulteración.
El pasado año 2025 estuvo marcado por varios episodios de crisis agroalimentaria, como el de la contaminación por cereulida de leches de fórmula para bebés de la que ha informado Medicina Responsable. Este se detectó en Países Bajos gracias a un control rutinario y destapó una alerta que afectó a miles de productos, todos contaminados con ácido araquidónico proveniente de China.
El informe también detalla la rápida actuación internacional ante el brote de Listeria monocytogenes en quesos franceses con leche pasteurizada que provocó varios fallecimientos y obligó a retirar productos en más de sesenta países.