
Por Santiago Melo
24 de junio de 2026La menopausia supone un punto de inflexión en la salud de la mujer. La caída de estrógenos favorece el aumento de peso y la acumulación de grasa abdominal, un cambio que puede elevar el riesgo de diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia y enfermedad cardiovascular.
Según los datos de la Encuesta Europea de Salud en España de 2023, la obesidad afecta al 15,1% de las mujeres, una cifra que asciende al 32,9% si se incluye también el sobrepeso. Más allá del impacto estético, los especialistas recuerdan que la obesidad es una enfermedad crónica y que puede agravar patologías ginecológicas, empeorar la calidad de vida y aumentar el riesgo de algunos cánceres, como el de mama, endometrio u ovario.
La doctora Carmen Pingarrón Santofimia, jefa de Equipo de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud San José, subraya la importancia de abordar el sobrepeso y la obesidad también desde las consultas de ginecología. En el caso de la menopausia, insiste en que controlar el peso puede ayudar a reducir el riesgo cardiometabólico y mejorar síntomas como los sofocos, el descanso, la incontinencia urinaria, los dolores articulares y la salud sexual.
El abordaje pasa por un diagnóstico individualizado, la evaluación de la grasa visceral, la revisión de hábitos y, cuando sea necesario, el apoyo farmacológico con seguimiento médico. El objetivo no es solo perder peso, sino mantener una situación saludable en el tiempo y evitar el llamado “efecto acordeón”.