
Por Santiago Melo
11 de marzo de 2026El uso de inhaladores en la infancia no consiste solo en “dar una dosis”. En pediatría, una técnica incorrecta puede reducir de forma importante la cantidad de medicamento que llega a la vía aérea y traducirse en peor control de los síntomas o más crisis. “La técnica es tan importante como el propio fármaco”, subraya Ángeles Spangenberg, pediatra del Hospital Quirónsalud Barcelona.
Entre los errores más habituales, la especialista destaca la falta de coordinación entre el disparo y la inhalación, no utilizar cámara espaciadora cuando está indicada, ajustar mal la mascarilla en los más pequeños o no realizar suficientes respiraciones tras la administración. “Si no se hace correctamente, gran parte del medicamento se queda en la boca o en el dispositivo y no llega donde tiene que llegar”, explica.
Spangenberg recuerda que la cámara espaciadora facilita la administración y mejora el depósito del fármaco en los pulmones, especialmente en niños pequeños, y recomienda revisar la técnica de forma periódica. “Aunque los padres lo hayan hecho bien al principio, con el tiempo es frecuente que aparezcan pequeños fallos”, señala.
Cuando pese al tratamiento persisten síntomas, aumenta el uso del inhalador de rescate o hay despertares nocturnos, la pediatra aconseja consultar para comprobar de nuevo la técnica y ajustar el plan terapéutico. En este vídeo se resumen las claves para que el inhalador funcione como debe y el tratamiento sea realmente efectivo.