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Con la menopausia aumentan los riesgos de sufrir un ataque al corazón

Ante una menopausia precoz, antes de los 45 años, el riesgo vascular puede llegar a aumentar hasta un 50%

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Por Gema Puerto

1 de junio de 2022

Ni se tienen los mismos síntomas, ni se tienen las mismas señales. La mayoría de las mujeres asume que el año sin menstruación es el parámetro para considerar que la menopausia ha llegado, pero lo cierto es que, como recogen endocrinos y ginecólogos, puede prolongarse durante más de diez años.

Cada mujer es un mundo y, mientras que hay pacientes que tienen síntomas durante una década, hay otras pacientes que apenas perciben los síntomas que indican que el climaterio, como también se denomina a la menopausia, ha llegado.

En estas semanas en que la salud de las mujeres recobra especial protagonismo, la doctora Clotilde Vázquez, jefa corporativa de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, y que se encuentra entre los 100 mejores médicos de España por especialidad, según la revista Forbes, explica que “con la menopausia, desaparece el escudo protector de los estrógenos para el corazón por lo que aumentan los riesgos de infarto; que es la primera causa de muerte en la mujer tras esta etapa”. En esta misma línea, la ginecóloga Isabel Rodríguez-Piñero, de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, recuerda que “ante un fallo ovárico precoz (denominado menopausia precoz) antes de los 45 años, el riesgo vascular puede llegar a aumentar hasta un 50%”.


Los síntomas aumentan si la menopausia aparece antes “La menopausia está llena de mitos y creencias erróneas y no tiene nada de misterio, es algo fisiológico”, apunta la doctora Vázquez. Supone el cese de la secreción hormonal por parte de los ovarios, los cuáles segregan estrógenos y progesterona, pero también de hormonas androgénicas en menor cantidad.

Según la doctora Rodríguez-Piñeiro “en esta etapa biológica de la vida hay varias señales que pueden hacernos pensar que ha llegado el momento de la menelipsis como son: los sofocos, el insomnio, la irritabilidad emocional, el incremento de la obesidad y la diabetes... y también el denominado síndrome genitourinario, un conjunto de signos y síntomas caracterizados por la falta de estrógenos de los aparatos genital y urinario que conllevan sequedad vaginal, prurito o escozor, dolor con las relaciones sexuales, o infecciones urinarias de repetición”.

A pesar de que la menopausia no es una patología, al menor síntoma hay que consultar con el ginecólogo y el endocrino, ya que como asegura la doctora Vázquez “además de la sequedad vaginal, puede haber insomnio, falta de deseo sexual, dolores articulares, pérdida de masa ósea, incremento de la hipertensión arterial y el colesterol”.

Tratamientos personalizados según los síntomas
Un síntoma que no mejora, sino que empeora, es la sequedad vaginal, por lo que las doctoras recomiendan lubricantes vaginales y, como añade Vázquez, autora del libro “Con hormonas y a lo loco”, de la editorial Vergara, “si no hay contraindicaciones, hacer un tratamiento de reemplazo hormonal que consiste en dar estrógenos y progesterona, salvo q la mujer no tenga útero, entonces solo se medica con estrógenos, ya sea con parches en la piel, preparados vaginales o de administración oral”. Lo ideal es hacerse una ITV completa yendo al ginecólogo y valorando las glándulas tiroideas, evitando que la mujer pierda músculo, mandando tratamiento hormonal y medidas que eviten el riesgo cardiovascular, el colesterol y el sedentarismo”.

En definitiva, a pesar del estigma, la menopausia no tiene porqué ser un túnel sin salida. Si se cambia el estilo de vida, se hacen las revisiones pertinentes y se cuida el corazón y los huesos con ejercicio y una adecuada alimentación, se puede seguir estando bien incluso en esta etapa de la vida.



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