
Por Juan García, Luis Naranjo Mata
23 de julio de 2026El abordaje de la salud de las mujeres se enfrenta a sesgos, inequidades y barreras a nivel clínico y social que tradicionalmente han sido menospreciados. Como compañía farmacéutica centrada en la salud integral de la mujer, Organon tiene marcado como propósito aportar soluciones en este campo, no solo desde el punto de vista terapéutico, sino también generando impacto social.
En conversación con Medicina Responsable, la directora médica y el director de recursos humanos de esta compañía, María Dolores Canela y Fernando Jiménez, desgranan cómo tratan de aplicar este compromiso tanto en su proyección exterior como empresa como a nivel interno en su propio equipo.
Implicados desde el inicio en el despegue de Organon hace cinco años, ambos directivos repasan los grandes hitos de la compañía en este camino y los “resultados tangibles” que les han permitido alcanzar. Entre sus principales iniciativas destaca la publicación del Manifiesto Enfoque, que ya cuenta con la adhesión del Ministerio de Sanidad, con el objetivo de promover una atención más justa, efectiva y basada en la evidencia a la salud femenina. Además, en este camino, los directivos de Organon resaltan la promoción de la encuesta “Las mujeres y la salud” y del Mapa de Salud con Perspectiva, con los que han tratado de visibilizar los desafíos específicos que existen en el abordaje de la salud de las mujeres en España.
La búsqueda de una mirada integral y específica a la salud con perspectiva es una ambición que no constriñen al ámbito farmacológico, ni siquiera al sanitario, sino con una proyección que abarca a todos los agentes del sector sanitario y la sociedad en su conjunto. “Queremos ser un catalizador en la sociedad, no solo en el ámbito estrictamente sanitario, sino también en todo lo que lo rodea. Cuantos más agentes nos sumemos a este tipo de iniciativas, mayor será nuestro impacto”, defiende Jiménez.
Este posicionamiento externo como compañía ha ido acompañado de una propuesta interna para sumar y comprometer a los empleados con la misión de la compañía. Para el director de RRHH de Organon, esta ha sido una de las claves en la construcción del equipo, ya que es un cometido que apela a realidades que todo el mundo conoce de cerca, bien directamente por ser mujer o por las propias mujeres que tienen más cerca en su vida personal.
Entre las acciones que promueve Organon para sus propios trabajadores con este propósito, Jiménez enumera diversas iniciativas en el plano formativo, de sensibilización y de condiciones del ámbito laboral. La compañía tiene establecidos cuestionarios y pruebas específicas en sus reconocimientos médicos que atienden a esas diferencias de salud entre sexos. Además, ofrecen mejorar en materia de conciliación y permisos sobre lo que marca la ley para atender a ese mayor peso que les toca asumir a las mujeres. Por otro lado, promueven iniciativas de concienciación a los empleados sobre patologías como menopausia o la migraña. El Día de la Mujer, el 8 de marzo, es una fecha clave para la compañía. Con motivo de esta jornada, toda la plantilla a nivel mundial disfruta de un día no laborable, una iniciativa en la que se hace hincapié en trasladar a los trabajadores el mensaje de que las mujeres se enfoquen en el cuidado de su salud y que los hombres también se hagan partícipes de esta realidad.
Una de las carencias que ha caracterizado la visión de la salud de la mujer, a juicio de Canela, ha sido su limitación al plano de la salud reproductiva. Para ella, una de las grandes lecciones de su labor en Organon ha sido poner de manifiesto que la salud femenina “va más allá”. “Engloba también a aquellas enfermedades que afectan por igual a hombres y mujeres pero que presentan signos síntomas y evoluciones muy dispares entre ambos sexos. Y también a aquellas que, por la propia biología de las mujeres, van a presentar una mayor prevalencia o gravedad”, detalla.
Por estos motivos, subraya que esa visión integral también pasa por incluir “todos los ciclos vitales de la mujer”, pues la propia biología y la influencia del entorno a lo largo de su vida “van a condicionar su forma de enfermar y su forma de progresar y responder a los tratamientos”.
La directora médica de Organon resume este cometido con un deseo: “Que cuando mi hija tenga 10 años más, le chirríe que años atrás nos trataran a las mujeres aplicando protocolos basados en hombres”.
A nivel terapéutico, Canela concluye que aún quedan objetivos pendientes y camino por recorrer. Entre estos desafíos, apunta la necesidad de “avanzar en la práctica clínica con protocolos que también incluyan las necesidades y la biología de la mujer para conseguir una atención clínica más equitativa”.