
Por Nuria Cordón
6 de noviembre de 2026La presencia de mujeres en las ingenierías sigue siendo minoritaria en España, pese a los avances registrados en los últimos años. "El número de mujeres en ingeniería no llega al 25%", ha advertido Sara Gómez Martín, directora general del Proyecto Mujer e Ingeniería de la Real Academia de Ingeniería, durante una entrevista con Medicina Responsable en el marco del 43.º Congreso Nacional de Ingeniería en el Sector de la Sanidad, celebrado en Bilbao. Según ha explicado, existen importantes diferencias entre especialidades, con una mayor presencia femenina en ámbitos como la ingeniería biomédica y porcentajes que, en algunos casos, no alcanzan el 10% en ingeniería informática. Para Gómez, una de las claves para reducir esta brecha es mostrar a las niñas y jóvenes la dimensión social de la ingeniería y su capacidad para mejorar la vida de las personas. Precisamente, este es uno de los objetivos del Proyecto Mujer e Ingeniería, que acaba de cumplir diez años y cuenta con una red de más de 3.000 hombres y mujeres comprometidos con el impulso de las vocaciones tecnológicas. Aunque ha reconocido que el avance es lento, ha destacado que se ha conseguido frenar la caída de estudiantes de ingeniería y que la presencia femenina comienza a experimentar una ligera recuperación.
La directora del proyecto también ha puesto el foco en las dificultades que encuentran las mujeres para acceder a puestos de responsabilidad, tanto por los condicionantes sociales y profesionales como por la falta de confianza en sus propias capacidades. "Las mujeres somos mucho más duras juzgándonos que los hombres", ha señalado, aludiendo al perfeccionismo, el miedo al fracaso y el denominado síndrome del impostor, especialmente presente, a su juicio, en generaciones anteriores. Gómez ha defendido la importancia de contar con referentes femeninos y de fomentar un liderazgo que facilite el acceso de otras mujeres a posiciones de responsabilidad. En relación con el sector sanitario, ha reivindicado la estrecha colaboración entre medicina e ingeniería como uno de los pilares de la transformación hospitalaria y ha mostrado su apoyo a la propuesta de crear una figura de ingeniero interno residente, similar al MIR, para favorecer la integración de estos profesionales en los hospitales. Asimismo, ha destacado la buena preparación de los ingenieros españoles, aunque ha insistido en que uno de los grandes desafíos es conseguir que los perfiles técnicos y sanitarios trabajen de forma más coordinada y que las instituciones sean capaces de atraer y retener ese talento.