
Por Nuria Cordón
6 de noviembre de 2026La inteligencia artificial está llamada a transformar profundamente el funcionamiento de los hospitales, no solo por sus aplicaciones clínicas, sino también por su capacidad para cambiar la relación entre los profesionales sanitarios, los pacientes y el conocimiento médico. Así lo ha señalado Marcos Hernández Pereña, director médico del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, durante una entrevista con Medicina Responsable en el marco del 43.º Congreso Nacional de Ingeniería en el Sector de la Sanidad, celebrado en Bilbao. A su juicio, uno de los grandes retos es aprovechar esta tecnología para reducir la carga burocrática que soportan los profesionales y recuperar tiempo para la atención directa a los pacientes. Hernández ha defendido que la IA puede contribuir a una medicina más humana y personalizada, en la que cada persona reciba la atención que necesita en el momento adecuado. Sin embargo, ha advertido de que su incorporación debe ir acompañada de cambios organizativos y de una evaluación rigurosa de su utilidad. "Muchas veces compramos la tecnología sin pensar el problema", ha señalado, insistiendo en que las inversiones deben responder a necesidades reales y no simplemente a la fascinación por las últimas innovaciones.
El director médico de La Princesa también ha reivindicado la necesidad de transformar la organización tradicional de los hospitales e integrar nuevos perfiles profesionales, especialmente ingenieros biomédicos y especialistas en sistemas de información. En este sentido, ha defendido la creación de equipos multidisciplinares en los que médicos, enfermeros e ingenieros trabajen de forma coordinada, compartan conocimientos y participen conjuntamente en la mejora de los procesos asistenciales. Hernández ha reconocido las dificultades que encuentran los hospitales públicos para atraer y retener a estos profesionales ante las mejores condiciones económicas que pueden ofrecer determinadas empresas privadas, aunque considera que los proyectos atractivos y las oportunidades de desarrollo también son herramientas importantes para conservar el talento. De cara al futuro, ha insistido en que los hospitales deben adaptarse a una sociedad que cambia cada vez más deprisa, sin perder su esencia: ofrecer una atención de calidad, cercana y centrada en las necesidades de cada paciente.