
Por Nuria Cordón
6 de noviembre de 2026El mantenimiento de las instalaciones hospitalarias no debe considerarse un gasto, sino una inversión imprescindible para garantizar la seguridad de los pacientes y el funcionamiento de los centros sanitarios. Así lo ha defendido Luis Mosquera, director de Carburos, durante una entrevista con Medicina Responsable en el marco del 43.º Congreso Nacional de Ingeniería en el Sector de la Sanidad, celebrado en Bilbao. El directivo ha subrayado la importancia de cumplir rigurosamente los planes de mantenimiento preventivo, especialmente en infraestructuras críticas como las redes de gases medicinales, cuyo fallo puede comprometer la atención sanitaria. Según ha explicado, estas instalaciones están diseñadas para ofrecer una elevada fiabilidad y cuentan con tres fuentes de suministro, sistemas de monitorización y mecanismos que permiten activar automáticamente fuentes alternativas ante una incidencia. Mosquera también ha destacado el potencial de la gestión de datos para anticipar necesidades y mejorar la capacidad de respuesta, recordando que durante la pandemia su compañía desarrolló simulaciones que permitían prever la demanda de gases medicinales a partir de la evolución de los contagios.
Por otro lado, Mosquera ha señalado que uno de los principales desafíos del sector es la volatilidad de los costes energéticos, debido a la elevada cantidad de energía que requiere la producción de gases medicinales. También ha advertido de que el exceso de regulación en Europa puede perjudicar la competitividad de las empresas y dificultar el desarrollo de nuevas soluciones, aunque reconoce la necesidad de mantener estrictas garantías de calidad y seguridad por tratarse de medicamentos. En materia de sostenibilidad, ha explicado que Carburos trabaja para reducir sus emisiones de CO₂ y que, actualmente, más de la mitad de la energía que adquiere procede de fuentes renovables, según los datos aportados por la compañía. Finalmente, ha reivindicado la importancia creciente de los ingenieros en los hospitales, donde la incorporación de nuevas tecnologías exige una colaboración cada vez más estrecha entre los profesionales sanitarios y los perfiles técnicos. "El acto sanitario ya no está limitado al acto médico", ha concluido.