
Por Nuria Cordón
5 de noviembre de 2026La sanidad pública tiene dificultades para retener a los ingenieros y profesionales tecnológicos que necesita para impulsar la transformación de los hospitales. Así lo ha advertido Albert Salazar, gerente del Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona, durante una entrevista con Medicina Responsable en el marco del 43.º Congreso Nacional de Ingeniería en el Sector de la Sanidad, celebrado en Bilbao. Según ha explicado, el principal problema no es tanto encontrar estos perfiles como conseguir que permanezcan en los centros públicos, ya que los salarios no pueden competir con los del sector privado y tampoco existe una carrera profesional suficientemente definida. “Casi nos estamos convirtiendo en una escuela de formación de estos ingenieros”, ha reconocido Salazar, quien señala que algunos profesionales permanecen dos o tres años en el hospital antes de dar el salto a empresas privadas. El gerente considera imprescindible abordar esta situación, especialmente cuando los ingenieros desempeñan un papel cada vez más importante en ámbitos como la ingeniería biomédica, la gestión de datos, la electromedicina o las infraestructuras hospitalarias.
Durante la entrevista, Salazar también ha presentado el proyecto de gemelos digitales que está desarrollando Vall d’Hebron con una financiación europea de casi 12 millones de euros. La iniciativa, que cuenta con un plazo de ejecución de tres años y contempla su aplicación en unos nueve o diez procesos asistenciales, permitirá crear réplicas virtuales que incorporen tanto la anatomía como los datos clínicos de los pacientes para simular intervenciones y posibles tratamientos. Además, ha destacado la importancia de integrar los datos procedentes de los distintos equipos médicos en la historia clínica y ha defendido que la innovación hospitalaria debe ir más allá de incorporar nuevas tecnologías para mejorar también la organización asistencial, los circuitos de pacientes y la capacidad de respuesta de los centros sanitarios.