
Por Santiago Melo
28 de enero de 2026Afecta a miles de personas y, sin embargo, sigue siendo un gran desconocido. El nervio pudendo, responsable de la sensibilidad en la zona genital, anal y perineal, está implicado en muchos casos de dolor pélvico crónico, una patología que puede llegar a ser incapacitante.
La compresión o irritación de este nervio provoca lo que se conoce como neuropatía del pudendo, una dolencia infradiagnosticada que puede causar sensación de quemazón, calambres, presión o dolor punzante al estar sentado, al orinar o durante las relaciones sexuales. A pesar de su impacto en la calidad de vida, los pacientes suelen pasar años de consulta en consulta hasta recibir un diagnóstico.
Los especialistas insisten en la importancia de visibilizar esta patología y de abordar su diagnóstico desde una perspectiva multidisciplinar, ya que el tratamiento puede incluir desde fisioterapia de suelo pélvico hasta intervenciones quirúrgicas o neuromodulación.
Detectar a tiempo la implicación del nervio pudendo puede evitar años de dolor crónico y mejorar notablemente el pronóstico de quienes lo padecen.